Provocador, agresivo, más irrespetuoso que de costumbre, y protagonizando una puesta en escena como un (pésimo) actor de stand-up, Javier Milei se mostró envalentonado, y no dudó a la hora de reiterar su desprecio hacia las instituciones y a la democracia: fue anoche, durante un patético discurso que se extendió durante casi una hora en la cena de la Fundación Libertad, ante el festejo y los aplausos de sus propios funcionarios, empresarios aliados y referentes de la derecha.

Desde el atril y más histriónico que de costumbre, el presidente celebró el brutal ajuste fiscal, denunció que la oposición lo quiere “desestabilizar”, se burló de Axel Kicillof y Carlos Melconian, y volvió a cargar contra los diputados y senadores. “Tiren la ley de Bases, hagan lo que quieran”, los desafió.

La intervención de Milei se centró sobre todo en destacar la reducción del déficit fiscal. “Lo que era imposible, lo alcanzamos el primer mes”, festejó. Eufórico, contó que “hojeamos los números con Toto (Caputo)”, que se puso “bullish”, y que lamentó el esfuerzo que está haciendo el “pobre” ministro del Interior, Guillermo Francos, para que se apruebe la ley ómnibus en el Congreso. “Le dije ‘tiren la Ley Bases, tiren todo que vamos a lograr todo esto a pesar de la política’”, remató.

El jefe de Estado, además, cuestionó a los economistas que hablan de atraso cambiario: “La manga de pifiadores dijeron ‘es muy poquito de motosierra y mucho de licuadora’. Pregunten qué pasó con las transferencias discrecionales y los intermediarios. La mayor parte del ajuste es motosierra”, agregó, y planteó que “a veces la licuadora si se vuelve permanente es motosierra”.

A la larga lista de agredidos sumó a Axel Kicillof. Milei apuntó contra el gobernador bonaerense por haber dicho que eran exagerados los pronósticos que utilizaba el gobierno nacional para argumentar que se evitó una hiperinflación. “Ese chico, que está en la provincia, el soviético, dice que es una exageración. Ni siquiera sabe el cálculo de cómo es la inflación, que es exponencial”, le recriminó.

De cara al futuro, Milei auguró que la caída del riesgo país “predice que para adelante la economía rebota” y aseguró que por esa razón la oposición “está nerviosa” y utiliza “causas nobles –la marcha universitaria– para tratar de desestabilizar al Gobierno”. “Saben que van a perder y no vuelven más”, sentenció envalentonado.

Y hasta recurrió a una metáfora escatológica, cuando lanzó: “¿Quieren saber cómo va a crecer la economía? Va a subir como pedo de buzo”.

“Traten de comer sin condimentos, es una cosa horrible. Fíjense lo que pasa cuando se ponen a dieta… hay algunas dietas que son un poquito más complicadas, sobre todo las del gasto público”, chicaneó. La frase fue respondida con aplausos, a lo que Milei agregó: “Más que aplausos deberíamos estar regocijándonos que le estamos dando duro y parejo al gasto público”.

También se burló de Carlos Melconian, para referirse a una metáfora que usó el economista durante la campaña, cuando era el elegido por Patricia Bullrich para ser su ministro de Economía y cuestionaba la dolarización: “¿Qué quieren que les diga? si había uno que decía (buscando imitar la voz de Melconian) ‘no podés dolarizar, si no hay fideos y no hay tuco y me invitás y no hay fideos y no hay tuco, fideos con tuco’. Se equivocó. Pero es más fácil tirar volquetes de estiércol que reconocer el error”.

En ese momento Melconian, que lo había escuchado a solo metros del escenario, se paró y abandonó su mesa. Lo curioso de la burla de Milei es que la hizo pese a que todavía no dolarizó y la metáfora del tuco sigue vigente.

Ante la evidente tensión en la sala, Milei dijo: “Miren, si los que están murmurando se comieron el verso, lo siento, i’m so sorry, la vida es así”.

En el paquete predio donde se desarrolló la cena, estaban presentes, entre otros, el ex presidente Mauricio, el mandatario uruguayo Luis Lacalle Pou, el ex presidente español José María Aznar, y el ex ministro de Economía brasileño Paulo Guedes.

Lacalle Pou se distanció de Milei

Justamente, el mensaje de Lacalle Pou, que contrastó claramente con la postura de Milei, fue uno de los que más alcance tuvo en las redes sociales y su nombre se volvió tendencia. En su discurso, el dirigente del Partido Nacional habló de la libertad como un término que “está de moda” y de la necesidad de un “estado fuerte” para que toda la población pueda hacer uso de esa condición.

“No todos podemos disfrutar de la libertad. Acá, seguramente casi todos se vayan en auto, duerman calentitos, tus hijos estudian y mañana tiene laburo, y tienen salud decente. Ahora, qué difícil gozar de la libertad individual si se vive en un rancho, si no se tiene acceso a una buena salud, si mis hijos no estudian y por ende no tienen una luz al final del camino para esforzarse”, sostuvo ante un auditorio que lo aplaudió tibiamente ante esa expresión.

“Tenemos que tener un Estado fuerte para que el individuo pueda gozar del ejercicio de la libertad”, enfatizó y destacó la importancia de “ser firme con las ideas y suave con las personas”, agregó, además de destacar los valores de “la tolerancia y la libertad de expresión.

“Un Estado fuerte significa instituciones fuertes, para eso tiene que haber una clara separación de poderes. Tiene que haber una democracia fuerte”, resaltó y puso como ejemplo que en el país que gobierna la existencia de un sistema democrático fortalecido se debe a los partidos políticos.

“Sin partidos políticos fuertes es más riesgosa la democracia”, sostuvo Lacalle Pou, quien se dirigió al público presente justo antes de que hiciera lo propio el presidente argentino.

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