Faltan algo más de tres meses para dejar la conducción del Senado, y la vicepresidenta Gabriela Michetti puso su firma a disposición de la creación de cargos nuevos, el pase a planta permanente de asesores, y la postergación de la regulación de los viáticos de senadores.

La decisión más llamativa del final de la gestión de Michetti como titular de la Cámara alta, está contenida en los decretos 211 y 212 que la vicepresidenta firmó hace dos semanas -y que durante diez días no fueron publicados en la web de la Cámara-, que disponen la creación de una dirección general, una subdirección general y dos direcciones. Según propone la vicepresidenta, se trata de una estructura administrativa que abordará el “análisis interdisciplinario de los principales temas para el desarrollo del país”, pero que a pesar de ser parte del Congreso, asombrosamente no estará habilitada a opinar “sobre proyectos de ley en particular” porque será solo “un ámbito de debate académico”.

Los detalles de este auténtico festival de nombramientos, fue revelado por el sitio Cenital, del periodista Iván Schargrodsky, destacando que el rumor en el Senado es que Michetti “creó esos cargos a medida de Santiago Riobó”, una de las personas más cercanas a ella, en su rol de jefe de despacho. Fue denunciado por la oposición por haber sido, según la vicepresidenta, quien juntó las donaciones de dinero en efectivo a la fundación SUMA que luego fueron robadas de la casa de Michetti.

En tanto, dos días después de firmar la creación de una nueva dirección general, la gestión de la vicepresidenta dispuso además que postergará hasta el año próximo la aplicación de la prohibición del canje por dinero de los pasajes aéreos de los senadores. Una decisión surgida después del escándalo público por la cantidad de dinero que, en medio de la brutal crisis económica, invertía el Congreso en ese mecanismo.

Mientras el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, resolvió inmediatamente la cuestión, Michetti en cambio aplazó la decisión durante un año, y ahora pateó su implementación para la próxima gestión. Según explicó el secretario administrativo del Senado, Helio Rebot, la postergación se debe a “la implementación de los ajustes necesarios en el software del Sistema de Administración de Pasajes”.

En paralelo, también como parte de la última tanda de firmas de la vicepresidenta, aparecen numerosas designaciones en planta permanente o ascensos de personal vinculado a senadores del oficialismo.

Entre otros, el pase a planta de Natalia Obon, pareja del senador radical Julio Cobos, quien protagonizó varios títulos periodísticos hace un año porque a pocos meses de recibirse de abogada había sido nombrada para el cargo de secretaria en la Cámara Federal de Apelaciones en la Justicia Federal de Mendoza. Tras la polémica por esa designación, que finalmente Obon terminó rechazando, Cobos la incorporó a trabajar en su despacho. Ahora, Michetti dispuso su pase a planta permanente.

La misma suerte tuvo María Constanza Hamasaki, flamante esposa del senador por Salta Rodolfo Urtubey, uno de los peronistas que más ha colaborado con Cambiemos en su estrategia de nombramientos judiciales. También fueron beneficiados varios empleados del despacho del senador de PRO Federico Pinedo, como Lucía Diez Geoghegan, María Susana Allo y Javier Sánchez Wrba que por disposición de la actual conducción del Senado ascendieron de categoría, o pasaron a formar parte de la planta de la Cámara.

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