En una extensa entrevista con Bloomberg News, el presidente Milei contó que tenía “una estrategia para dolarizar” la cual se basaba en “tomar los activos del Banco Central contra el Tesoro nacional, esos títulos, pasarlos al mercado y hacernos de dólares”.

“La realidad es que hubiera funcionado a la perfección porque cuando nosotros llegamos los títulos argentinos estaban en 18 dólares y hoy están en torno a los 54″, aseguró el presidente, que agregó que “hubiera sido una gestión muy exitosa”.

Milei argumentó que no lo hizo “dada la construcción del sistema político argentino” y “lo intelectualmente deshonestos que son los políticos”. “La política hubiera dicho que ahí hubo una estafa, nos hubieran acusado de un negocio turbio y nos hubieran mandado a la cárcel”, manifestó.

A su vez, remarcó que “no es que no era factible hacerlo en términos técnicos. Nosotros inferimos que la política iba a jugar sucio y es efectivamente lo que hace”.

Durante su campaña presidencial, el líder libertario enfatizó repetidamente que para enfrentar la crisis era necesario “dinamitar” el Banco Central, reducir al máximo el tamaño del Estado, recortar el gasto social y dolarizar la economía.

En otro tramo de la entrevista, el mandatario reconoció el deterioro de los ingresos, pero desestimó que sea responsabilidad de su gestión: “Hoy los salarios son miserables, no por culpa nuestra, los salarios son miserables como consecuencia de 20 años de populismo”.

A su vez, aseguró que si se toma el salario promedio de la década del 90 “hoy sería de 3 mil dólares”.

Milei detalló que para lograr una recuperación en los sueldos se debe avanzar a partir del descenso de la inflación y del levantamiento de los controles de capitales. Además, insistió en que para alcanzar ese objetivo hace falta sanear el balance del Banco Central.

“Primero tengo que sanear el Banco Central y es importante entender esto: cuando usted tiene el Banco Central quebrado, los pasivos monetarios superan a los activos y eso se corrige con un nivel de precios más alto para licuar los pasivos monetarios; cuánto más quebrado está, más alto es el nivel de precios”, explicó.

A raíz de esto, dijo que “nosotros estamos saneando el balance del Banco Central y en cuanto lo logremos ese nivel de precios se va a ir achicando porque la pendiente se reduce y la inflación baja; por eso es importantísimo sanear el Banco Central para que no exista esa presión”.

En tanto, Milei dio detalles sobre el vínculo entre Argentina y China en medio de la tensión que se generó por el reclamo de Estados Unidos por la presencia de Beijing en la región.

“Somos liberales, si la gente quiere hacer transacciones con China, puede seguir haciendo las mismas transacciones”, aseguró Milei, que insistió en que las relaciones comerciales con China no se modificaron. “Renunciar a China es difícil, incluso para el anarcocapitalista argentino”, admitió.

Asimismo, contó que busca iniciar negociaciones con Beijing para que se realice una inspección en la estación espacial de China que se encuentra en Neuquén y por la cual ambos países firmaron un acuerdo de cooperación.

Sobre las denuncias de que la base se encuentra militarizada, Milei dijo que “se va a estudiar la situación” y, que desde China, “dicen que no es así”, además de sostener que “tampoco es un problema”.

Con respecto al swap de monedas de unos USD 20.000 millones,cruciales para las reservas del Banco Central, Milei aseguró que no tiene la intención de modificarlo y reiteró que los acuerdos se van a respetar.

Por otra parte, sin que se le pregunte volvió a hablar de sus perros. Destacó que “a Milton le gusta estar con mujeres”, dijo que Robert y Lucas eligieron sus propios nombres (“se los fui proponiendo y fue elegido por ellos”) y ratificó la existencia de Conan: “Es el papá de los chicos”.

Finalmente no descartó presentarse para un nuevo mandato, pero dejó la respuesta abierta a los resultados de su política económica: “En la medida de que los resultados nos acompañen, será así. Y si no será la decisión de la gente”, dijo al ser consultado sobre ello.

Luego lanzó números de encuestas que miden esa posibilidad. “A pesar de estar haciendo el ajuste fiscal y monetario más grande la historia de la humanidad, hoy estaríamos en condiciones de ganar en primera vuelta con el 53 por ciento. Entonces, ¡hey, por qué voy a cambiar!”

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