Perfilándose cada día más como el auténtico antagonista de Javier Milei, Axel Kicillof cerró ante más de 35.000 personas en Florencio Varela el plenario militante “La Patria no se vende”, organizado por intendentes, movimientos sociales y sindicatos que le vienen pidiendo que conduzca el peronismo.

Allí, el gobernador bonaerense llamó a construir “una alternativa popular al modelo de hambre” del gobierno libertario, pidió marchar contra la Ley Bases “hasta que se derrumbe”, y cargó una vez más contra el “Pacto de Mayo”, al que contrapuso el “Pacto con el Pueblo” que se votó durante el plenario.

“El presidente actual mintió alevosamente. Estamos ante una de las más formidables estafas electorales”, aseguró Kicillof. “Dijo que el ajuste lo iba a pagar un pequeño grupo. El presidente mintió. El ajuste de Milei lo está pagando el pueblo, la clase media, la industria nacional”, disparó ante la ovación de miles de manifestante que cantaron “¡Se siente, se siente, Axel presidente!”.

También señaló otra de las promesas de Milei incumplidas, aquella que decía que no se podía hacer algo diferente con los mismos de siempre. “Díganme ustedes si Patricia Bullrich es algo distinto, si Luis Caputo es algo distinto, si Federico Sturzenegger es algo distinto, o si lo son los grupos de poder que llenaron el gobierno de funcionarios”, lanzó.

El acto reunió a más de 35 mil militantes nucleados en las multisectoriales que comenzaron a armarse en cada distrito, con la venia del mandatario, apenas asumió Milei, en diciembre de 2023. Sindicatos, organizaciones sociales, intendentes, legisladores y dirigentes del Frente de Todos coordinados por la “mesa política” de Kicillof, terminaron confluyendo en el polideportivo Thevenet, de Florencio Varela.

Un dato que refleja el clima interno del peronismo bonaerense, es que en la jornada no hubo presencia de La Cámpora, ni siquiera de los ministros que forman parte del gabinete provincial. En su discurso no hubo menciones a esas discusiones, aunque citó a Cristina Kirchner en más de una oportunidad, y llamó a preparar las políticas públicas para enfrentar las consecuencias del Gobierno liberal.

Justamente, las presencias y ausencias en el escenario hablaron por sí solas: Kicillof ubicó a su lado al ministro de Gobierno, Carlos Bianco, y el de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, enfrentado abiertamente con la agrupación que lidera Máximo Kirchner. Ambos vienen fogoneando y encabezando la construcción de un armado político propio del gobernador.

Hubo mesas de debate a lo largo de la tarde y al final, con la elaboración de un documento con diez puntos denominado Pacto con el Pueblo. Entre esos puntos se destaca un Estado presente, la continuidad de la educación y la salud pública y gratuita, la defensa de la industria nacional y el empleo, de fijar tarifas razonables y garantizar el derecho al futuro. “Me pone feliz ver este encuentro en el que vinimos a discutir lo que pasa, pero también qué vamos a hacer para adelante”, arrancó.

El acto fue una demostración de fuerza de Kicillof dirigida a propios y extraños que reafirmó su perfil opositor. “El encuentro se denomina ‘La Patria no se Vende’. Es un rechazo a los intereses que representa el gobierno de Milei, a los valores que expresa, a la intolerancia y agresión del presidente, a la entrega de la patria, rechazo al ataque a la universidad pública y a la crueldad como práctica política. Venimos acá a afirmar que no pasarán por los derechos de la provincia de Buenos Aires”, dijo.

Reiteró que no firmará ningún pacto con el gobierno nacional y explicó por qué no lo hará. “No es un pacto: pretenden que firmemos la plataforma de Milei y no estamos de acuerdo. Nunca nos llamaron, nunca conversaron y ahora quieren que vayamos a firmar», señaló y les sugirió con ironía que trasladen la fecha de la firma, que se iba a hacer en mayo (pero se pospuso), “al 4 de julio”, en referencia a la fecha de la independencia de Estados Unidos.

“El único pacto que tiene la provincia de Buenos Aires es con su pueblo”, disparó el gobernador, y llamó a construir “una alternativa popular” al modelo que propone La Libertad Avanza. “Que lo entiendan bien: no es de dirigentes ni marketing, es un pacto real que se demuestra trabajando, recorriendo, y sepan bien que tiene un elemento que consiste en construir una alternativa del campo popular a esta política de hambre, de persecución, de vaciamiento, de entrega”, agregó.

“Estamos para pensar y organizar la militancia en esta etapa. Estamos para pensar nuestra provincia, sus problemas, para pensar las políticas públicas que vengan a reparar el daño que están haciendo y a transformar la estructura social y productiva para poner en marcha la imaginación política, que piense el futuro de la provincia, del país”, convocó Kicillof.

“Tampoco lo que hemos visto es algo distinto, diferente, original o novedoso, está aplicando un plan de ajuste ortodoxo”, aseguró Kicillof. “Ajustó al pueblo, a los sectores populares, a las provincias argentinas, a los jubilados. Basta de mentir. Basta de seguir insistiendo con que esto es la panacea y lo que nos va a salvar. Es el ajuste de siempre y le está rompiendo la espalda al pueblo”, completó.

Para sostener lo dicho, puso sobre la mesa la caída de 24 puntos para los salarios y 26 para las jubilaciones. “Es una caída de los ingresos populares como pocas veces se vio en la historia. Es el núcleo y la clave del ajuste de Milei y sus consecuencias”, afirmó.

Sobre el escenario estuvieron, entre otros, los intendentes Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mario Secco (Ensenada), los más críticos de la forma de conducción de La Cámpora, además de Julio Alak (La Plata), Fabián Cagliardi (Berisso), Fernando Espinoza (La Matanza) y el anfitrión Andrés Watson. Dijo presente, además, la vicegobernadora Verónica Magario y la intendenta Mariel Fernández (Moreno), del Movimiento Evita. El sindicalismo también tuvo un lugar en primera fila en el escenario con el camionero Pablo Moyano a la cabeza y toda la dirigencia provincial de CGT y CTA. 

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