Por Oscar Anello

Si alguien preguntara a un grupo de emprendedores qué es necesario para comenzar un proyecto seguramente respondan, entre otras cosas, que se necesita tener una idea original. Además de un  producto innovador, dinero, voluntad, capacidad, perseverancia, contactos.

La mayoría ignoraría, al menos al principio, la importancia de saber gestionar y analizar los costos que serán determinantes en el proyecto. Este primer paso se presenta como un momento o punto en el que si no se piensa bien, será muy difícil seguir avanzando.

Antiguamente se pensaba que los costos servían para valorizar los inventarios y armar balances. O que servían para fijar precios por la idea de que el costo más un porcentaje de ganancia da como resultado el precio de un producto o servicio.

Sin embargo, la contabilidad de costos es una herramienta que sirve esencialmente para tomar decisiones. Es fundamental contar con un esquema de costos confiable, ya que, para tomar decisiones correctas, se necesitará que la información obtenida sea certera y valga la redundancia, confiable.

Es interesante que el emprendedor se cuestione, qué relación hay entre los costos y el precio. Un error muy común a la hora de fijar precios es considerar el costo y sumarle un porcentaje de ganancia. Si realmente fuera tan matemático, prácticamente ninguna empresa perdería dinero. En realidad, la fijación de precios viene dada por el mercado y la información de costos nos marca un parámetro por debajo del cual el precio no debería ubicarse.

También es cierto que muchas veces, por distintas estrategias de mercado, se decide vender por debajo del costo. Esa estrategia debería ser considerada como una inversión para lograr penetrar el mercado, pero, de todas formas, llegará un momento en donde habrá que vender por arriba del costo para ganar dinero.

¿Costo y gasto son lo mismo?

Un costo es un sacrificio económico realizado por el que se espera obtener un ingreso en el futuro ( cuando el producto o servicio sea vendido) , a diferencia de un gasto cuya característica es que al realizarlo no se espera obtener un beneficio futuro.

¿Como clasificar un costo?

También es importante para un emprendedor saber clasificar los costos y para eso es fundamental tener en claro qué criterio utilizar. Comúnmente se suele discriminar los costos entre fijos y variables.

En una primera aproximación vamos a convenir que los costos fijos son aquellos costos que, aunque cambie el volumen de producción, tienden a mantenerse estables e inalterables. Los costos variables, en cambio, son aquellos que aumentan cuando crece la cantidad producida. 

Dependiendo de la asignación de un costo a un producto o servicio, podemos clasificar a un costo como directo cuando lo puedo asignar con precisión hacia un producto o una etapa del proceso productivo. Por lo tanto, un costo será indirecto cuando es necesario distribuirlo a más de un producto. Por lo general es muy sencillo asignar los costos directos mientras que para los indirectos hay que buscar un criterio lógico que me permita distribuirlos y asignarlos correctamente.

Estos conceptos básicos implican una forma particular de definir los aspectos fundamentales de un emprendimiento, sabiendo que cuanto mejor sea el cálculo de costos, más confiable y certera será la información que se obtenga al final para tomar mejores decisiones.

Es muy difícil tomar decisiones correctas sin buena información. Y para los emprendedores es fundamental, ya que muchas veces se toman decisiones incorrectas en función de información errónea por no haber determinado correctamente los costos.

Por admin