El plan del Gobierno de vaciar la agencia de noticias sigue en marcha, pero la resistencia de sus trabajadores está firme. Historia y actualidad de una institución clave.

Informar problemáticas de cada una de las provincias argentinas con las voces de cada uno de esos lugares puede incomodar. Cubrir la cotidianeidad de la Guerra de Malvinas o los primeros reclamos de las Madres de Plaza de Mayo sobre sus hijos y nietos desaparecidos durante la última dictadura militar, y que permanezca como un registro histórico, quizás moleste.
Que se cree una plataforma sobre ciencia, salud, tecnología y medioambiente con profesionales especializados para hablar de forma asequible sobre temas complejos no suele ser el objetivo de cualquier medio de comunicación, pero sí de la agencia nacional de noticias Télam.
Fueron ocho los gobiernos argentinos que intentaron cerrar, privatizar o intervenir.
«Télam es la herramienta más importante como medio de comunicación para asegurar unidad nacional, soberanía informativa y libertad de expresión», explica a la revista Acción la periodista de la sección Política de la agencia Télam, Andrea Delfino, quien forma parte del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) que representa a gran parte de los trabajadores. «Ofrece a los medios de comunicación, sean grandes o comunitarios, la información de lo que ocurre en todo el país, de esa propia provincia y el resto», dice.


Menciona, además, cierto interés que subyace alrededor de la pauta publicitaria: «Tiene que ser controlada por una sociedad del Estado, no puede ser administrada por un organismo 100% estatal, como la jefatura de Gabinete, ni por una empresa privada y, por eso, siempre se la ataca a Télam. Quieren evitar que alguien haga el contralor de la pauta publicitaria, que es asegurarte de que la misma se emita y llegue a los medios que tienen que arribar».

Ayer y hoy
Télam fue fundada en abril de 1945 durante la gestión de Juan Domingo Perón al frente de la Secretaría de Trabajo y Previsión. La primera intervención a la agencia fue en 1955, en manos de la Revolución Libertadora, aunque en 1950 el entonces presidente Arturo Frondizi la privatizó. En el 1963, el exmandatario de facto José María Guido ordenó su clausura. Y en 1984 las agencias privadas Noticias Argentinas y Diarios y Noticias solicitaron públicamente al expresidente Raúl Alfonsín el cierre de Télam por la competencia que significaba. El expresidente Carlos Menem también dispuso en 1992 su intervención y, dos años después, su liquidación, lo mismo que el exmandatario Fernando de la Rúa, en 2000, intentos que fracasaron debido a la lucha de sus trabajadores. 
El Gobierno de Mauricio Macri, en 2018, despidió a 357 trabajadores, vació de contenidos la agencia y su producción, y destruyó parte de sus bienes materiales y edilicios con graves consecuencias. Gracias a la resistencia de sus trabajadores, muchos fueron reincorporados y la agencia, una vez más, se reconstruyó.
En la noche del 1 de marzo de este año, en su mensaje ante la Asamblea Legislativa en el Congreso de la Nación, el presidente Javier Milei ratificó, por cadena nacional, su intención de cerrar Télam. Argumentó que fue utilizada «durante las últimas décadas como agencia de propaganda kirchnerista». Tres días después, ordenó el vallado del edificio y la dispensa laboral de los 760 trabajadores sin emitir ninguna medida jurídica. Simultáneamente, la página web de la agencia (www.telam.com.ar) fue suspendida y su portada reemplazada por el mensaje: «Página en reconstrucción», junto a una imagen del escudo nacional.
Desde ese mismo momento, los trabajadores no pueden acceder a la cablera donde se publican las notas y fotografías, ni tampoco los más de 800 abonados.
Hasta el momento, el plan oficial no se conoce y no se ha emitido ningún instrumento ni norma legal que oficialice el cierre de la agencia pública. Por eso, sus trabajadores mantienen dos acampes, durante las 24 horas, en las puertas de las dos sedes de la empresa, en Bolívar 531 y avenida Belgrano 347.
«Esta medida deja con incertidumbre a los 800 trabajadores de Télam sobre qué pasará con sus fuentes de trabajo y en las provincias somos muchos los medios grandes y provinciales que dependemos diariamente de las noticias de la cablera. Porque no tenemos acceso, ni material ni de calidad para cubrir semejantes coberturas que tiene la agencia Télam», compartió el periodista Pablo Martearena de Multimedios Nox, Radio Nox y 100.1, de la provincia de Salta. «La decisión de apagar Télam –dice– llevó a que este multimedio y otros tantos tengamos que levantar noticias de las redes sociales en vez de canales y fuentes oficiales como es Télam».
Según registros de la gerencia comercial y de marketing de Télam, solo en el mes de octubre de 2023, se registraron 450.005 descargas del servicio periodístico, que se desglosa en 395.055 cables de noticias escritas, 24.996 fotos, 26.312 boletines, 1.449 videos, 1.984 audios y 209 infografías. Con un total de 803 abonados desde la provincia de Jujuy hasta Tierra del Fuego y medios del exterior.
En ese mes, unos 63.000 usuarios interactuaron con el sitio web, se contabilizaron 4.100.000 visitas en la cablera de noticias, cuyo contenido abastece a los abonados, mientras que el portal web, que es de uso gratuito, obtuvo la atención e interacción de 20.531.279 usuarios. 
En medio de los números, la periodista de Télam Natalia Concina, a cargo de la plataforma Confiar –que difunde temáticas científicas, de salud, ambientales y tecnológicas– compartió las implicancias de sus contenidos. «Confiar –explica– surge en el contexto de la pandemia por coronavirus, en 2020, en principio como una forma de chequeado, o sea, de desmentida de ciertas informaciones que eran, al menos, muy confusas; pero en agosto de 2022 comenzamos a publicar temas de ambiente, salud, ciencia y tecnología», contó. 
A través de un convenio de la agencia, periodistas de la Red Argentina de Periodismo Científico de todo el país participan del contenido de Confiar y «esa es una de las improntas que me parecen destacables, porque contamos la ciencia desde una perspectiva federal, de género, plural, y no solo de las ciencias biológicas sino también temáticas sociales y problematizamos sus aristas».

Sumar apoyos
Los medios de comunicación que se abastecen de las producciones periodísticas de Télam acortan tiempos, dinero, reciben materiales de alta calidad y la información de primera mano. Al respecto, Claudia Piñeiro, junto con otros artistas, actores, políticos, e incluso el papa Francisco, manifestó su opinión sobre el apagón de la agencia.
«Parece mentira que tengamos que seguir explicando la importancia de tener una agencia nacional de noticias. En un país federal como Argentina, necesitamos que las noticias vayan y vengan desde todos los rincones de las provincias. Que desde Capital Federal, donde vivo yo, nos enteremos qué pasa en donde no llegan los medios tradicionales, porque no es rentable para ellos y que, en esos lugares, también se enteren de lo que sucede en Buenos Aires. Eso lo hace una agencia de noticias que recorre el país, sin el concepto de rentabilidad o clickbait, con los mejores profesionales», dijo la escritora en un video publicado en la cuenta de Instagram de @somostelam, uno de los canales desde donde sus trabajadores difunden información, como en Tik Tok, Facebook, YouTube y la web somostelam.com.ar. 
El papa Francisco también expresó su solidaridad: «A veces me preocupa cuando pienso en la comunicación y veo una situación de inseguridad; pienso en los trabajadores de Télam. Como que no se ve el futuro y no se sabe con seguridad cómo seguirá el camino. Rezo por ellos que están en esa situación nebulosa».
El jueves 11 de abril, la intervención decidió prorrogar por un mes más el plazo para adherirse a un plan de retiros voluntarios que tuvo, hasta el momento, muy baja adhesión entre los empleados.
Además de sostener el acampe, realizar actividades artísticas y difundir noticias a través de los canales mencionados, los trabajadores armaron una campaña masiva de firmas en todo el país, con el lema «Defendemos Télam y el derecho a la información», en apoyo a un proyecto de ley que asegure su continuidad. 
La iniciativa, según detalla Delfino, «propone que la administración de la empresa, la pauta publicitaria y la política editorial estén comandadas por un directorio con participación de las diferentes fuerzas políticas que componen al Congreso Nacional». Aunque no es la primera vez que las y los trabajadores presentan este proyecto, en esta oportunidad dispusieron 79 mesas para que la ciudadanía participe con su firma en apoyo a la iniciativa.
A puertas valladas, la agencia de noticias Télam cumplió 79 años de existencia el pasado 14 de abril, sus trabajadores organizaron un gran festival el sábado 20 de abril frente al Congreso e insisten: «Télam no se cierra, se defiende».

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