Desde que se instaló en la Residencia Presidencial, hace cuatro meses, poco se ha dado a conocer de lo que hace el mandatario allí. Noticias Argentinas accedió a información que devela datos sobre el ritmo de vida que el libertario tiene puertas adentro.

SOFIA ROJAS

A pesar de que hace poco más de cuatro meses que se mudó el presidente Javier Milei, la intimidad de la Quinta de Olivos con el libertario como inquilino es todo un misterio, debido a que no se dieron a conocer imágenes ni información de ningún tipo.

Ni de reuniones de trabajo, ni de su escritorio, ni de los perros: desde que el mandatario se instaló en la Residencia Presidencial, el 8 de enero pasado, el Gobierno no difundió fotos de Milei allí.

El único detalle visual que trascendió fue cuando el 13 de ese mes el propio líder de La Libertad Avanza publicó en X, exTwitter cómo avanzaban en ese momento las obras de reacondicionamiento de la “Casa Sustentable” para hacer los caniles para los perros de raza mastín inglés que tiene el Presidente y que hace mención como “sus hijitos de cuatro patas”.

En marzo pasado, Noticias Argentinas había dado a conocer algunas de las tareas que se llevaron a cabo en la Quinta de Olivos para acondicionarla, que incluyeron pintura, cambio de alfombras y la instalación de una bomba de agua para resolver los problemas de presión.Pintura, alfombras y una bomba: los primeros gastos de Milei para la Quinta de Olivos

A través de un pedido de acceso a la información pública, NA pudo acceder al detalle de los ingresos de visitantes a la Residencia Presidencial y así conocer cómo es el movimiento de personas que logran ingresar allí: los datos entregados por el Gobierno van desde el 10 de diciembre de 2023 hasta el 31 de marzo de 2024.

A partir de esa información, se puede establecer que Milei suele recibir periódicamente tanto a periodistas afines al Gobierno como a algunos economistas -con uno de ellos ya ha establecido una cena semanal como rutina- y hasta viejos amigos de sus tiempos como empleado de la Corporación América.

Tras la mudanza, la primera visita que recibió el Presidente fue de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, el mismo día en que se instaló en Olivos: la funcionaria nacional fue a cenar y pasó la noche allí.

Previo al desembarco en la Residencial Presidencial, el mandatario tuvo intenciones de que la titular de la cartera con más dependencias del Gabinete se instale en Olivos con él, y desde su entorno aseguran que sus deseos se vieron impedidos debido a que sólo el Presidente de la Nación y su familia pueden residir allí.

A partir de esa fecha, el libertario recibió -obviamente- en reiteradas oportunidades a otros integrantes de su equipo de trabajo, como el jefe de Gabinete, Nicolás Posse; el asesor Santiago Caputo; el ex presidente del Banco Central Federico Sturzenegger; su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y miembros de su equipo de asesores económicos.

En las semanas siguientes, además de mantener reuniones de trabajo, también tuvo tiempo para invitar a viejos amigos de cuando se desempeñaba en la Corporación América, el holding del poderoso empresario Eduardo Eurnekian.

En ese sentido, el 31 de enero Milei mantuvo un extenso desayuno con su excompañero de trabajo Daniel Simonutti y el 28 de marzo recibió desde las 17:04 hasta las 23:35 a Germán D’Addario, otro empleado de la Corporación América.

También hubo momentos para visitas de consultores políticos, como Federico Aurelio y Juan José Mayol.

El socio gerente de la marca francesa Rochas, Nicolás Tunessi, y la cara de la firma en Sudamérica, Lucila Sperber, estuvieron en la Quinta de Olivos el 13 de marzo: la firma de moda había vestido a Milei el 10 de diciembre en su asunción.

Diez días más tarde, la peluquera Dora Susana Sandoval ingresó a la RPO para atender a la entonces primera dama, Fátima Flórez.

Otras visitas que se registraron fueron la del cantante David Martínez, más conocido como El Dipy, quien fue a cenar a la Residencia Presidencial el 11 de marzo; la del profesor de Mística y rabino del Centro de Kabbalah, Yigal Kutnovsky; la de Richard Kaufman, guía de turismo en Israel; y dos del escritor Nicolás Márquez, biógrafo de Milei.

Las cenas con De Pablo

En estos cuatro meses en Olivos, el Presidente recibió diez veces al economista Juan Carlos de Pablo: cenas y charlas de alrededor de tres horas. Salvo el primer encuentro -el sábado 13 de enero-, todos los demás fueron los días domingo por la noche.

Pero De Pablo no fue el único economista que estuvo en la Residencia Presidencial para intercambiar puntos de vista con el mandatario: del análisis de los registros de ingreso a Olivos se desprende que también fueron invitados otros expertos en Economía como Miguel Boggiano, Claudio Zuchovicki y Ramiro Castiñeira.

Quien también pasó por la mítica quinta de la calle Villate fue el presidente del Consejo de Asesores Económicos del Presidente de Argentina, Demian Axel Reidel.

Off con periodistas

A pesar de que suele despotricar contra los periodistas, a los que suele tildar de “ensobrados”, el jefe de Estado invitó en numerosas ocasiones a varios referentes de los medios, en su mayoría alineados con las políticas del Gobierno de La Libertad Avanza.

Algunos de los nombres que recibieron la invitación para ingresar a la Quinta de Olivos son aquellos que trabajan en algunos canales de noticias. 

Visitas de especialistas para los “hijitos de cuatro patas”

Uno de los temas que más ha llamado la atención en lo que respecta a la Quinta de Olivos han sido las mascotas de Milei, sus perros de raza mastín inglés.

Si son cuatro o cinco; si están vivos; si efectivamente se mudaron a Olivos… Varias fueron las consultas que recibió el Presidente y el vocero presidencial, Manuel Adorni, al respecto: éste último enfureció más de una vez ante esos interrogantes en las conferencias de prensa en Casa Rosada.

Aunque el mandatario contó que su primera actividad diaria suele ser ir a jugar con sus “hijitos de cuatro patas”, ninguna foto de los canes fue dada a conocer una vez instalados en la Residencia Presidencial.

Según consta en el registro de ingresos a la Quinta de Olivos, el 10 de marzo estuvieron allí dos veterinarios: Nicolás Sassano y María Sol Pereyra Rozas. La visita se extendió desde las 15:25 hasta las 16:30.

Pereyra Rozas es la fundadora del CeReVet, un centro especializado en rehabilitación animal y fisioterapia veterinaria.

Al ser consultada por Noticias Argentinas sobre su visita a Olivos, la veterinaria prefirió no dar detalles sobre el motivo que la llevó a la Residencia Presidencial ni el estado de salud de los perros de Milei.

Los perros de la raza mastín inglés son propensos a sufrir problemas de articulaciones, como la artrosis, o de huesos, como la displasia de cadera.

Por admin