El gobierno libertario de Javier Milei continua con la misma tarea de las dictaduras militares que quieren borrar de la faz de la tierra al peronismo. Ya lo intentaron muchas veces y nunca pudieron. 

El presidente desde que llegó al gobierno pidió sacar el busto del ex presidente Néstor Kirchner en la Casa Rosada para poner el de Carlos Menem, luego cerro el Salón de la Mujeres del Bicentenario porque no soportaba la imagen de Evita y las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y ahora, por decreto decidió cambiar el nombre del Centro Cultural Kirchner por el de Palacio Libertad.

Según informaron desde el gobierno, la modificación se instrumentaría a través de un decreto de necesidad y urgencia para modificar la ley 26.794 del año 2012, que cambió el nombre original de Centro Cultural del Bicentenario por el de “Presidente Néstor Carlos Kirchner”. 

El vocero presidencial, Manuel Adorni, confirmó la denominación a través de un breve posteo en su cuenta de X, exTwitter, a meses de haber anunciado el cambio de nombre del edificio.

La intención de la administración libertaria es avanzar en la batalla cultural para “deskirchnerizar o desperonizar” la denominación de los edificios públicos. 

En realidad, al gobierno le viene saliendo todo mal desde que asumió, especialmente la economía, y necesita fuegos artificiales para desviar la atención a la discusión de la Ley Bases en el Senado, que como señaló anoche la ex presidenta Cristina Kirchner es la vuelta al Estatuto Legal del Coloniaje como ha contado el gran Arturo Jauretche.

Los libertarios, que conocen poco de la historia y las luchas del pueblo argentino, deberían leer y enterarse que en 1955, los militares derrocaron al gobierno democrático de Juan Domingo Perón y emitieron un decreto por el cual se prohibía nombrar al mandatario depuesto, además de eliminar cualquier referencia a su nombre en todo momento o edificio que llevara su denominación.

Por ley 26.794, sancionada y promulgada en noviembre de 2012, el Centro Cultural del Bicentenario (ese era el nombre original) lleva el nombre de Presidente Dr. Néstor Carlos Kirchner. Por lo tanto, solo una ley o un decreto de necesidad y urgencia (que queda a consideración de ambas cámaras en el Congreso) puede derogar otra ley. De allí que el decreto tendrá poca legalidad.

Cuando se prohibió el nombre de Perón

Ante este anuncio, es inevitable recordar aquel tristemente célebre Decreto 4161 del régimen de facto que derrocó a Juan Domingo Perón el 16 de septiembre de 1955, por medio del cual se prohibía exhibir los símbolos partidarios peronistas y sólo se podía hacer referencia al ex presidente como “el tirano depuesto”.

La dupla conformada por Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Rojas, imprimió a la gestión una marcada radicalización contra el peronismo, y se siguió la posición de la Marina, partidaria de una “desperonización” del país.

Fue así que, “en nombre de la libertad”, el 5 de marzo de 1956 se dictó el Decreto Ley 4161 prohibía “la utilización, con fines de afirmación ideológica peronista (…) imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas, artículos y obras artísticas que pretendan tal carácter o pudieran ser tenidas por alguien como tales pertenecientes o empleados por los individuos representativos u organismos del peronismo”.

Además, quedaban prohibidas las fotografías y esculturas de funcionarios peronistas o sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto y el de sus parientes. En el mismo sentido, no se podía pronunciar las expresiones “peronismo”, “peronista”, “justicialismo”, “justicialista”, “tercera posición”, la abreviatura “PP”, las fechas exaltadas por el “régimen depuesto”. Por supuesto no se podía cantar “Los Muchachos Peronistas” y “Evita Capitana”, aun fragmentos, y tampoco se podían reproducir discursos de Perón y Evita, mientras que el periodismo también recibió instrucciones. Tenía tres opciones a la hora de nombrar a Perón: “ex presidente”, “tirano prófugo” o “dictador depuesto”.

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