Mientras un presidente alejado de la realidad anuncia que el 13,2% la inflación de febrero es “un numerazo”, lo que ya suma el 71,3% desde que asumió el gobierno, se desploma el consumo de los argentinos por la falta de ingresos.

La gente cada día consume menos porqué ya no le alcanza el sueldo a partir de los aumentos de la canasta alimentaria, sumados al aumento del transporte público. Marzo será peor con los aumentos en las tarifas de luz y gas, más los costos de las familias que tienen niños en edad escolar.

De acuerdo a un relevamiento de la consultora Focus Market en 680 puntos de venta de todo el país, el consumo masivo se desplomó 13,4% interanualmente en febrero y del 6,6% respecto de enero. La cantidad de tickets cayeron 3,4% frente a la semana anterior y 11,4% frente al año anterior. Las unidades por ticket retrocedieron 12,3 % interanualmente a 4,7 unidades por ticket y 0,5% frente a enero, a 4,1 unidades por ticket. 

Ayer, casi como tomándonos el pelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, en una charla en AmCham, el evento de las empresas de Estados Unidos que están en el país, afirmó que está preocupado con la canasta básica.  “Uno está contando que este modelo es mejor que otro, sacamos Precios Justos, ley de abastecimiento y ley de góndolas, y la gente va al supermercado y se da cuenta de que las cosas salen un 50% más que en EE.UU. y dice ‘wau, ¿este es el modelo?’” .

Infancia. Paralelamente al brutal aumento de precios, se conoció un documento del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, en inglés), que fue elaborado a partir de estadísticas oficiales, la indigencia en niñas y niños en la Argentina aumentó al 14,3% en el primer semestre de 2023, lo que representa a 1,8 millones de chicas y chicos. El reporte, hecho público esta mañana a la prensa en la oficina de la agencia en Buenos Aires, manifestó que el escenario se habría agudizado hacia fines del año pasado hasta alcanzar al 19,4% de la población infantil. Así, son 630.000 chicas y chicos más que viven en hogares que no cubren la canasta básica de alimentos.

El relevamiento incluyó la confección de tres informes que abordan la pobreza monetaria y las privaciones vinculadas a derechos en niñas y niños; el presupuesto destinado a la infancia; y la suficiencia de las políticas de protección de ingresos. 

En ese sentido, Unicef señaló que siete de cada diez niñas y niños en la Argentina, unos 8,6 millones de chicos y chicas, experimentan carencias monetarias o de alguno de los derechos universales, entre ellos el de educarse, vivir en condiciones de bienestar, a tener un sano desarrollo integral y a contar con la protección de su salud. Sin embargo, casi cuatro millones de niñas y niños padecen privaciones en ambas dimensiones y en forma simultánea.

Unicef indicó que si se toma en cuenta únicamente la pobreza monetaria, ésta afecta al 57% de las niñas y los niños, lo que equivale a 7,1 millones de chicas y chicos. Algunos de ellos, destacó el documento, se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad cuando se toma en cuenta si los jefes o jefas de hogares tienen un muy bajo clima educativo (83%), es decir que no completaron sus estudios primarios. Los números de pobreza también se incrementan en los casos de hogares monomarentales (68%), cuando residen en barrios populares (84%) o de acuerdo al empleo que posea el o la referente del hogar (75% en el caso de un asalariado no formal frente a un 36,5% de un trabajador formal).

Mientras todo este sucede en la Argentina, el presidente asegura que en 20 o 30 años seremos un país del primer mundo.

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