Finalmente, en la reunión del Consejo del Salario no se llegó a un acuerdo. Pero esta vez no fue por la intransigencia de los gremios, sino más bien por la decisión del gobierno de Javier Milei de impedir una actualización del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM), y los montos mínimos y máximos de la prestación por desempleo, con la complicidad de las organizaciones patronales.

Al respecto, la CGT emitió un comunicado donde directamente acusa a los funcionarios de la Secretaría de Trabajo de tener una conducta “irresponsable” y, sobre todo, de “boicotear” cualquier posibilidad de acuerdo.

Ante esta situación el Gobierno ahora laudará sobre el nuevo piso de estos ingresos. Entre los dirigentes sindicales existe la sospecha de que la Casa Rosada congelará el SMVM, que en la actualidad está en $ 156.000.

En el encuentro, que se extendió por cuatro horas, participaron dirigentes de la CGT y de las dos CTA en representación de los trabajadores, mientras que la patronal estuvo presente a través de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

En ese marco, y con la adhesión de las dos CTA, la CGT propuso un incremento de un 85 % del salario mínimo, llevándolo así a $ 288.600. Los representantes de la patronal no lo aceptaron, y propusieron que se acuerde un nuevo monto a partir de marzo, pero se negaron a discutir ese número.

Hay que tener en cuenta que para que se imponga una propuesta, debe ser votada por los dos tercios de los presentes. Como esta vez no se alcanzó ningún acuerdo, ahora definirá el Gobierno a través de un decreto.

Para la CGT, fue clara la actitud de la UIA de ser “complaciente” con la estrategia del gobierno de impedir cualquier acuerdo. Incluso durante las charlas por separado, los representantes del Gobierno se negaron a buscar alguna alternativa que pudiese destrabar la empantanada negociación.

Así las cosas, se terminó por levantar la reunión. Ahora el gobierno tiene tres días para laudar y definir cuál será el nuevo monto del Salario Mínimo Vital y Móvil. La casi totalidad de los dirigentes sindicales que participaron de la reunión coinciden en que el Gobierno no mejorará la actual cifra y la congelará, tal es su plan económico de reducir el poder adquisitivo de los trabajadores.

La CGT no sólo cuestionó al gobierno, también lo hizo con la representación empresaria. De ellos dijo que “son los mismos que en la OIT defienden el diálogo social y los consensos colectivos como herramienta fundamental para el desarrollo económico y social”, pero hoy “borraron con hechos lo que pregonan en los foros internacionales”.

En tanto, la CTA Autónoma (CTA-A) afirmó que el sector empresario “exigió que se acuerde aumento recién en marzo sin proponer monto ni porcentajes”, lo que el Gobierno “no sólo avaló sino que además quiso pasar a reunión plenaria sin acordar dictamen”. En ese sentido, la CTA-A dijo que todo lo sucedido fue “una farsa más del gobierno de Milei”.

Por su parte, la CTA de los Trabajadores, que conduce Hugo Yasky, advirtió que “si a consecuencia de esta jugada, la cifra que anuncie el Gobierno estuviera lejos de significar una real recomposición del Salario Mínimo, quedará demostrado que hubo una sincronización entre las patronales y el Ejecutivo para profundizar el ajuste y seguir licuando los salarios”. Por último, la CGT destacó que “la irresponsabilidad social” del gobierno “confirmar la ajenidad frente al drama social que atraviesan los argentinos”.

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