Jorge Antonio ‘el Turco’ Cafrune, fue uno de los cantantes folclóricos argentinos más populares de su tiempo. Su voz inolvidable visibilizó gran parte de nuestras costumbres, de nuestra gente y colaboró en la identidad de nuestro pueblo. Fue un incansable investigador, recopilador y difusor de la cultura nativa.

Entre sus hijas e hijo, Yamila, Victoria, Zorayda, Delfina, Eva Encarnación, Facundo y Macarena, tomó su legado de cantora Yamila, quien se destaca como una de las grandes voces de la matria latinoamericana.

Jorge Cafrune nació el 8 de agosto de 1937, en una finca jujeña, y lo recibió una partera quien escuchó su primer llanto de vida que pareció más a un canto de rebeldía.

El colega y quitilipense Jorge Pedro Solans lo recuerda así

”Lo conocí en 1966, cuando cantó en Quitilipi, Chaco, en un escenario instalado en la calle Mendoza, frente al bar Dandy de Basilio Janovich. Fue un baile organizado por la Liga Quitilipense de Fútbol que presidía mi padre Pedro Horacio Solans. Él lo había contratado y yo, que era un niño lo observé con tanta admiración que me parecía un hombre distinto, sobre todo cuando vi como la gente lo vitoreaba, lo aplaudía y hacían fila para sacarse una fotografía de recuerdo.

Nunca me imaginé que terminaría escribiendo e indagando su maravillosa ajetreada y prolífica vida. Qué iba a conocer a su no menos maravillosa familia, y que su hija Yamilia me iba a ofrecer su generosa amistad, cariño y confianza para escribir con ella un libro de su padre.

A veces me siento, con mucho pudor, lo confieso, parte de esa estrechísima relación que tuvo Cafrune; ese, nuestro cantor, con el Chaco; esa provincia que “me nació, me crió, y me dio una infancia que la llevo a todas partes”.

Desde las redes sociales de Yamila Cafrune

Solans agrega que “extraje de allí este fragmento para esta nota “homenaje-recuerdo”

“Siempre fue un ‘Cantor del Pueblo’, desde que comenzó a cantar. Se identificó con todos y cada uno, sobre todo con aquellos que más sufrían, con los que menos tenían… con el Pueblo. No existe lugar o pueblo o ciudad que no haya visitado. No hay escenario que no haya pisado. No hay persona que no lo recuerde con amor y respeto.

Por eso mismo, tampoco hubiera habido una mejor manera de recordar y festejar su cumpleaños que compartiendo con ustedes un verso que escribió un paisano, de oficio constructor, chaqueño de Roque Sáenz Peña, en un recorte de bolsa de cemento Portland… Miguel Isadurralde se llama y reside en Rosario desde hace 52 años… es albañil, de los que construyen para otros… Quiero agradecerle a Maximiliano, su sobrino y compañero de equipo, que nos acercó su historia…”

En otro párrafo, Yamila Cafrune señala: “Como hija, me siento orgullosa de que me lleguen estas memorias de la gente, de mi gente, de su gente… de la nuestra. Los invito a levantar una copa y festejar sus 83 años.

Fragmento de los versos de don Miguel, del albañil chaqueño Miguel Insaurralde entregado a Cafrune

Comienza una caminata
tu caballo quiere más,
te pide rienda jinete
no eches el alma hacia atrás.

Ya se termina la tarde
la noche empieza a mandar,
una luna que se esconde
porque no quiso mirar.

Detrás del viento aparece
nadie lo pudo parar,
Jorge te llevan la vida
tu voz quisieron callar…

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