La gestión de gobierno de Mauricio Macri, por medio de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), reclutó a un líder de una banda de narcotráfico para perseguir, amenazar y montar denuncias falsas contra José Luis Vila, el entonces subsecretario de Asuntos Internacionales de la Defensa de Cambiemos.

En 2018 el juez Federal número 1 de Lomas de Zamora, Federico Villena, recibió un anónimo sobre un caso de narcotráfico. Tras abrirse una investigación, se verificó que Sergio Rodríguez (apodado Tomate o Verdura), era un capo narco que operaba en los partidos de Esteban Echeverría y Almirante Brown.

Luego de varios operativos y allanamientos, algunos de los integrantes fueron detenidos, la banda quedó desbaratada y después de varios meses de estar prófugo, Rodríguez se entregó en febrero de este año ante el juez Villena, porque según expresó Rodríguez, temía por su vida.

En su declaración indagatoria, entre la información que aportó, dijo que había conocido a un abogado que mantenía relaciones con “barras” de Independiente. Así fue como Rodríguez describió el lugar donde se encontraba un estudio jurídico, narró las características físicas de un abogado, aportó su nombre y reconoció su foto.

Con la información aportada por Rodríguez, el juez Villena abrió una línea de investigación sobre el abogado que finalmente se corroboró que pertenecía a la AFI macrista, a cargo del entonces titular Gustavo Arribas y su segunda, Silvia Majdalani.

Dicho abogado (identificado como Facundo Melo), así describió Rodríguez, le habría manifestado que pertenecía a la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y según sus dichos “ese organismo de inteligencia podía darle cobertura e incluso le conseguiría una credencial de esa institución para que pudiera manejarse ‘con libertad'”.

A cambio, Melo le pidió que lleve un “paquete” y lo “deje en un lugar”. Rodríguez, relató que lo llevó a bordo de un Peugeot 207 blanco hasta un edificio de la avenida Callao, donde dejó una caja que contenía explosivos. El objetivo, según las declaraciones de Rodríguez, era “darle un susto a alguien”, más precisamente a José Luís Vila, funcionario en ese momento del Ministerio de Defensa. La División Explosivos de la Policía Federal encontró el artefacto explosivo en Callao al 1219, compuesto de una libra de trotyl, con cables y un celular. Todo estaba adentro de una caja con un papel escrito con recortes de diarios que decía “José Luis Vila ladrón”.

El juzgado secuestró el celular del agente sospechado, en el que se encontraron conversaciones con otros individuos donde daban cuenta de haber practicado tareas de espionaje interno a distintas personas y organizaciones, políticos, dirigentes sociales, sindicalistas, famosos y funcionarios en actividad. Jueces, periodistas, miembros de la iglesia católica, empresarios, diputados nacionales y provinciales, intendentes, gobernadores y hasta expresidentes de la Nación.

José Luis Vila, se presentó ante los diputados que integran la Comisión Bicameral de Control de los Organismos de Inteligencia y dio su testimonio. Allí, denunció las operaciones clandestinas de inteligencia llevadas a cabo por un sector de la AFI macrista en complicidad con una banda de narcotraficantes.

Cabe recordar que en la última semana de mayo, imputaron a Mauricio Macri; al ex titular de la AFI en su gobierno, Gustavo Arribas, y a su ex segunda Silvina Majdalani.

Fuente: Kontrainfo.com

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