Yamila Cileone no pierde las esperanzas de hallar a su hija. “Me la arrebataron con vida y tiene que volver conmigo con vida”, expresó.

La madre de Guadalupe Lucero, la nena desaparecida en San Luis el 14 de junio, manifestó su desilusión y dolor sobre el operativo de búsqueda de la niña, al que consideró sin rumbo y lamentó que después de cientos de allanamientos y más de mil inspecciones, fue un nuevo perro rastreador el que detectó en las últimas horas que la niña fue llevada hasta la Ruta 7, donde su olor se pierde.

“Todos los días me pregunto dónde estará mi hija”, confesó Yamila Cialone en declaraciones a TN, y contó que a diferencia de los primeros días, cuando no podía ni levantarse de la cama y que no entendía nada, ahora reconoce que si bien sigue “sin entender muchas cosas”, por los menos “estoy más lúcida”, dijo.

Los nuevos operativos para dar con Guadalupe arrancaron el viernes pasado con la incorporación de Santiago Díaz, integrante de la Brigada de Rescate con Intervención Canina, a pedido de los abogados de Cialone.

“Yo había pedido en esos primeros días, al ministro de Seguridad de la provincia que Santiago Díaz se incorpore a la investigación y me respondieron que ya tenían gente experta trabajando”, contó la mamá de la nena.

Y añadió: “Ellos tenían toda la ropa de Guadalupe y no llegaron a ninguna parte, y Santiago con sólo una zapatilla pudo hacer más de lo que ellos hicieron en dos meses”.

Con los nuevos datos surgidos tras la intervención de la Brigada canina, los investigadores suponen ahora que Guadalupe fue “cargada” a un vehículo después de cruzar por el descampado colindante a la zona cero, hecho que agranda el dolor de Yamila.

“Yo siempre pensé que estaba en San Luis”, dijo, y contó que la niña “era muy miedosa a la oscuridad, que jamás se hubiera ido con alguien ni escaparse al campo sola”.

Cialone viajó a Buenos Aires para entrevistarse con la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, y con otras autoridades de ese Ministerio.

Yamila detalló que la pista hallada por los perros es un cigarrillo a medio fumar a un costado de la ruta 7, que tiene el olor de la niña y contó que ahora ella “va a la par con los investigadores”, a diferencia de la primera investigación que “como yo no estaba con ellos, nunca supe si se hicieron bien las cosas”, señaló.

“La voy a encontrar, cueste lo que me cueste la voy a encontrar”, expresó por último la mamá de Guadalupe, y recalcó: “me la arrebataron con vida y tiene que volver conmigo con vida”.

El día de la desaparición de Guadalupe
Guadalupe Lucero desapareció el 14 de junio por la tarde, cuando jugaba en la vereda de su casa con sus primos y su hermano, mientras la familia festejaba un cumpleaños familiar.

Su mamá, Yamila Cileone, salió a abrigarla en una tarde fría, en la que las calles del barrio estaban desiertas porque jugaba la selección argentina de fútbol. Después, regresó a la casa a tomar un chocolate y no volvió a ver a su hija.

La nena es de tez trigueña, tiene cabello lacio, por debajo de los hombros, un lunar en la mejilla izquierda y al momento de su desaparición vestía una campera parca negra con capucha, buzo rosa y llevaba botas negras. Interpol emitió una alerta amarilla para buscar la nena en todo el mundo, colocando en su página una fotografía con sus datos esenciales.

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