En la Argentina más de cinco millones de personas viven en la indigencia y no les alcanza para consumir las calorías diarias que su organismo necesita. Entre ellos habría tres millones de chicosEsos números empeoraron de la mano de la disparada de la canasta alimentaria en medio de la devaluación del 54% aplicada por el gobierno de Javier Milei tres días después de asumir. Por Mario Hernández


La disparada del 118% en el dólar que generó esa devaluación, explicó en buena medida que el costo de vida haya subido 25,5% en diciembre.

Pero ya después de las PASO de agosto del año pasado se había producido una primera devaluación. Eso provocó, según el Indec, que en el tercer trimestre del año pasado la cantidad de personas indigentes subiera de 3,7 a 4,6 millones. Es decir, en un año aumentaron en 900.000 personas. Pasó del 8% al 9,9%.

A fines del tercer trimestre, el 38,5% de la población había pasado a vivir por debajo de la línea de pobreza en relación al 37,7 % de igual período de 2022, de acuerdo con el procesamiento de los microdatos de la EPH (Encuesta Permanente de Hogares) que difundió el Indec. Son casi 18 millones de pobres.

No entregan alimentos a los comedores

Desde la Unión de los Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), Somos Barrios de Pie, cuyo máximo referente es Daniel Menéndez (exfuncionario de la gestión Alberto Fernández), el Movimiento Evita (a cargo del Plan Potenciar Trabajo en la era del Frente de Todos), hasta el MST Teresa Vive y el FOL (dos organizaciones que forman parte de UP, el conglomerado piquetero más combativo), denuncian falta de entrega de alimentos en comedores. Y responsabilizan directamente a la ministra, que se niega a entablar diálogo con las organizaciones sociales y trata a los referentes de los colectivos de “gerentes de la pobreza”.

La situación generó una serie de conversaciones, con la agenda alimentaria en primer plano, entre los máximos exponentes de las agrupaciones. En principio, la idea es realizar una actividad en conjunto el próximo 15 de febrero, fecha en la que se reunirá el Consejo del Salario Mínimo en la Secretaría de Trabajo.

En la UTEP subrayan que el diálogo es fluido, que hay articulación con todos los sectores, y destacan que la denominada “fila del hambre”, una hilera de personas que se conformó en la puerta del Ministerio de Capital Humano para reclamarle alimentos a Pettovello en los últimos días, dejó un saldo positivo: “Después de eso, salieron comunicados, en solidaridad de la situación, de la Iglesia, la Conferencia Episcopal, la CGTA y la CTA. Estamos en esa dirección, con mucho trabajo articulado”, sostuvo Alejandro Gramajo, titular de la UTEP.

 La Unidad Piquetera también marchará a la Secretaría de Trabajo

Un plenario realizado el pasado jueves en la sede del Sindicato del Neumático definió la continuidad del plan de lucha de trabajadores ocupados y desocupados. Allí dos centenares de delegados que integran la Unidad Piquetera, el sindicalismo combativo, asambleas populares, de la cultura, entre otras, definieron movilizar el próximo jueves a la Secretaría de Trabajo para reclamar un salario mínimo igual a la canasta familiar y la continuidad del plan de lucha de la CGT y las CTA.

Eduardo Belliboni, dirigente del Polo Obrero, explicóque: “queremos un salario mínimo de $ 500.000 y que no avancen con el desenganche de los Potenciar Trabajo que es algo que está en la agenda del gobierno y dejaría a los trabajadores más empobrecidos a la deriva”.

El dirigente explicó que insistirán en su reclamo de comida para los comedores populares, que “ya venía discontinuando el gobierno anterior, pero quedaron suspendidas definitivamente desde que asumió el nuevo gobierno. En los barrios la gente tiene cada vez más hambre”, se lamentó.

Cáritas Argentina se reunió con Sandra Pettovello

El director nacional de Cáritas Argentina, Luciano Ojea Quintana, se reunió el viernes con la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y pidió que los movimientos sociales, asociaciones, centros vecinales y sindicatos preserven su rol en la asistencia a los sectores más vulnerables.

El reclamo se enmarca en «la renovación de un convenio de meriendas» que, según consideraron desde Cáritas, se malinterpretó al entenderlo como un «acuerdo exclusivo entre la Iglesia y el Estado», donde estas dos instituciones actúan como únicos interlocutores válidos en materia de asistencia social.

El jueves pasado, Pettovello firmó un convenio por $20.000 millones para la compra de 5 millones de unidades de alimentos en conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI). Dicha ampliación del Programa de Abordaje Comunitario se decidió tras sucesivas protestas de organizaciones sociales por los recortes que llevó a cabo el Ministerio de Capital Humano.

El Frente de Lucha Piquetero se movilizó frente al Puente Pueyrredón

El dirigente del Polo Obrero Eduardo Belliboni encabezó una movilización de numerosas organizaciones sociales frente al Puente Pueyrredón que pensaba dirigirse a las inmediaciones del ministerio de Capital Humano. En respuesta, el gobierno preparó un fuerte operativo de seguridad, en un nuevo episodio del conflicto a causa de los comedores populares. Si bien los manifestantes no lograron superar el operativo policial y no subieron al puente, sí cortaron toda la avenida Mitre de Avellaneda.

Los y las trabajadoras de los comedores populares, y las organizaciones piqueteras que integran, desarrollaron una acción frente al Puente Pueyrredón (Avellaneda) en reclamo contra el recorte total de la provisión de alimentos del Estado nacional para la asistencia alimentaria en los barrios, de la cual dependen millones de trabajadores pobres con sus familias.

La acción se desenvolvió desde las 10:00 con decenas de organizaciones piqueteras, muchas de ellas nucleadas en el Frente de Lucha Piquetero, las cuales denuncian que “más de 30.000 comedores populares (…) están cerrados producto de una decisión de la ministra Pettovello que se burla de la pobreza”.

Las fuerzas de (In) seguridad montaron un fuerte operativo represivo, incluso violando la jurisdicción de la provincia de Buenos Aires, violentando los términos del protocolo represivo de Patricia Bullrich y las leyes nacionales en la materia.

El objetivo de la manifestación era marchar hasta el ministerio de Capital Humano para reclamar contra las medidas de la “ministra del hambre”, Sandra Pettovello. La movilización se dio en el marco de fuertes tensiones entre la funcionaria y los dirigentes de organizaciones sociales, luego de que el pasado lunes y el miércoles los manifestantes en largas colas en las afueras del ministerio en reclamo de ayuda alimentaria, no encontraron respuesta por parte del Gobierno.

El Frente de Lucha Piquetero se convocó en los accesos entre la Provincia y la Ciudad para denunciar el cierre de comedores por la falta de insumos. Al respecto, Belliboni argumentó: “Son 30.000 los comedores populares que están cerrando uno a uno desde que el Gobierno decidió descontinuar la entrega que hacía el Estado para paliar la grave situación social que ha ido en aumento con la pulverización de los salarios y las jubilaciones”.

“Vamos a reunirnos con todas las organizaciones y nos vamos a unir en un gran plan de acción en los próximos días, no puede ser que el ajuste lo paguen los que menos tienen”, subrayó Belliboni.

En la misma línea, el dirigente advirtió que “esto recién empieza” y resaltó que el movimiento piquetero “ha enfrentado a los gobiernos ajustadores desde hace décadas y lo seguiremos haciendo para defender a los trabajadores desocupados y precarizados”. 

El gobierno afirma que no entregará más recursos alimentarios a los “intermediarios” -entiéndase por estos a quienes garantizan el funcionamiento de miles de comedores a pulmón-, y que lo hará de forma directa, cosa desmentida por el destrato de la ministra hacia quienes fueron a la cita que ella proclamó.

Sin embargo, se trata de una política sesgada con un claro visto de discriminación contra los trabajadores desocupados que se organizan para mejorar sus condiciones de vida, ya que el gobierno nacional firmó convenios de asistencia alimentaria con la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la Argentina (Aciera) por $177.500.000 y con la Fundación Cooperadora Nutrición Infantil (Conin). Además, acaban de renovar un acuerdo con la Iglesia (Cáritas Argentina) por 310 millones de pesos para alimentos, luego del reproche público de la Conferencia Episcopal.

Los aumentos sobre la Asignación Universal por Hijo y los montos de la Tarjeta Alimentar no compensan el ajuste total del gobierno sobre la política de asistencia alimentaria, e incluso no llegan a cubrir siquiera la inflación profundizada por las políticas económicas de Javier Milei. Según un reporte de la consultora Analytica, en enero cayó 19,8% interanual lo destinado a asignaciones familiares y AUH. Estamos ante un claro ajuste contra los que menos tienen, sacándoles el pan de la boca a las y los niños de los barrios más castigados por la política de ajuste nacional.

Los y las trabajadoras y comensales de los comedores populares y las organizaciones piqueteras que integran reclaman el restablecimiento y el envío de los alimentos recortados y que se garantice el funcionamiento de los miles de comedores populares con una dieta balanceada y cantidades suficientes para cubrir una demanda creciente. Junto al reclamo por la mejora en las condiciones laborales de miles de trabajadoras, quienes solo en algunos casos perciben un salario mínimo de indigencia por mes.

Reclamo a la ministra de Capital Humano

El miércoles 7 de febrero, trabajadores y trabajadoras de comedores y merenderos populares se concentraron, a partir de las 10:00, frente al ministerio de Capital Humano de la Nación, que encabeza Sandra Pettovello, y en todas las delegaciones del país para reclamar la entrega de alimentos suspendida desde diciembre.

Compartimos convocatoria:Centenares de coordinadoras y cocineras de comedores populares que han tenido que reducir al mínimo o interrumpir su actividad por falta de entregas de alimentos, se concentrarán frente a la cartera que conduce Sandra Pettovello.

El reclamo por la entrega de alimentos, de parte de quienes están a cargo de los comedores y merenderos, irá acompañado de una demostración de las múltiples actividades y redes que se generan alrededor de estos espacios comunitarios que en los barrios más humildes de la Argentina cumplen un rol social amplio e irremplazable, los mismos reparten más de 10 millones de raciones diarias.

Por cada comedor popular que cierra, familias enteras dejan de recibir un plato de comida.

Niños y niñas quedan sin meriendas. Una red de contención en el barrio se extingue, lazos de solidaridad se deterioran, estrategias comunitarias de subsistencia se debilitan.

Es entonces cuando los narcos no encuentran resistencias sociales, y se hacen lugares en comunidades aisladas y atomizadas sin la cobertura colectiva vecinal.

Todo esto irán a explicar las cocineras y coordinadores de comedores y merenderos populares, cucharón en mano, a la ministra Pettovello, quien no parece ser consciente de la crisis alimentaria actual y la sensibilidad que demanda.

No parece conocer esa realidad, ni los conceptos acerca de la construcción comunitaria y de ciudadanía. Exigimos la urgente entrega de alimentos a los miles de comedores populares que dan respuesta al hambre en la Argentina.

Convocamos a la más amplia unidad de organizaciones y actores sociales, en todo el país, para conformar mesas por la Emergencia Alimentaria, para de manera urgente y unitaria hacer frente a la crisis.

Convocan: Libres del Sur, FeNaT–CTAA, Movimiento Argentina Rebelde, Frente Popular Darío Santillán, y la Coordinadora por el Cambio Social: Frente de Organizaciones En Lucha (FOL), el Frente Popular Darío Santillán Corriente Plurinacional, el Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social (MULCS), el Movimiento 8 de abril, FAR y COPA en Marabunta, el Federación de Organizaciones de Base (FOB) Autónoma, la OLP Resistir y Luchar, Movimiento Juana Azurduy, Arriba Lxs Que Luchan. Además de FOL, MTD Aníbal Verón, MRP, FOB, MTR Por la democracia directa.

Comunicado de la CGT contra Sandra Pettovello: «Arrogante, insensible y discriminatoria»

Luego de que la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, no haya atendido a los manifestantes que hicieron una «fila contra el hambre» en la puerta del ministerio para reclamar por alimentos para comedores populares, la Confederación General del Trabajo (CGT) lanzó un duro comunicado contra la funcionaria.

Es que Pettovello confrontó cara a cara la semana pasada con líderes de agrupaciones sociales y, para evitar a los intermediarios en la entrega de asistencia, les dijo que no los recibiría a ellos, pero sí «una por una a la gente que tiene hambre«.

Ante estas declaraciones, manifestantes hicieron una «fila contra el hambre» en la puerta del ministerio de Capital Humano que se prolongó por unas 20 cuadras reclamando la intervención del ministerio para el desarrollo de las ollas populares y la asistencia a los comedores.

Sin embargo, esas personas no fueron recibidas por Pettovello quien declaró: «Yo no cité a la gente para que esté bajo el sol, los convocaron los dirigentes. El otro día, al verlos en la puerta del ministerio, bajé para atenderlos por una situación puntual. Pero esta vez no los voy a recibir porque yo no los convoqué. Fueron los dirigentes que usan a la gente y la hacen hacer cola bajo el sol».

En medio de esta polémica, la CGT sacó un duro comunicado titulado «Chicos, ¿ustedes tienen hambre?«, usando la frase que usó Pettovello.

«Con esta frase arrogante, insensible y discriminatoria, la ministra exhibió la actitud política del gobierno nacional ante los reclamos que organizaciones sociales realizan tras el recorte de ayuda estatal en alimentos para los comedores comunitarios y las ollas populares», inició la carta de la central obrera contra Pettovello.

En esa línea, siguió: «El último eslabón de la dignidad humana se agota cuando no se puede cumplir la más básica necesidad que es la de alimentarse. Frente a la condición urgente del hambre, no puede haber otra prioridad que una respuesta activa y una actitud de compasión elemental, anterior a cualquier posicionamiento ideológico».

Asimismo, la CGT también dejó una crítica para los gobiernos anteriores: «La situación de indigencia y pobreza estructural de millones de personas en extrema vulnerabilidad no puede esperar. Constituyen un abanico doloroso en nuestro cuerpo social, castigado desde hace mucho tiempo por el flagelo de la inflación, que gestiones gubernamentales desafortunadas o ineficientes no pudieron o no supieron encauzar para bienestar de la enorme mayoría de la población».

 La Conferencia Episcopal pidió asistencia «sin dilación» a los comedores comunitarios 

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) advirtió que «cientos de miles de familias» en el país tienen problemas para «alimentarse bien» y afirmó que «la comida no puede ser una variable de ajuste», por lo que los comedores comunitarios, entre otras instituciones sociales y religiosas, deben recibir asistencia «sin dilación» para que la situación «no profundice la crisis alimentaria».

«Como obispos, en el trato pastoral con la gente sencilla, hemos aprendido que ‘Un plato de comida no se le niega a nadie’. Es que en nuestra patria nadie debería pasar hambre, ya que es una tierra bendita de pan. Sin embargo, hoy, a cientos de miles de familias se les hace cada vez más difícil alimentarse bien», expresó la Comisión Ejecutiva de la CEA, cuyo presidente es monseñor Oscar Ojea.

En ese documento, titulado «El pedido del pan de cada día es un clamor de justicia», y difundido a una semana de que el Papa Francisco reciba en el Vaticano al presidente Javier Milei, la CEA resaltó que «es necesario anticiparse para que esta situación no profundice la crisis alimentaria», y en ese sentido consideró que «se debe facilitar a las personas, las comunidades y al pueblo aquello que se necesite para ayudar a los más frágiles, especialmente a niños, niñas, adolescentes y adultos mayores».

«Ante una crisis -mencionó el texto- no son suficientes los paradigmas tecnocráticos, sean estadocéntricos, sean mercadocéntricos, es necesaria la comunidad», afirmó.

El documento indicó que «la inflación desde hace años crece día a día y pega fuertemente en el precio de los alimentos», una situación que «siente claramente la clase media trabajadora, los jubilados y aquellos que no ven crecer sus salarios».

«Ante este escenario de trabajo sacrificado y de bajos ingresos, las familias se privan de muchas cosas. Por ejemplo, una mamá puede privarse de tomar un colectivo y camina para ahorrar, pero de ninguna manera puede no darle de comer a sus hijos. Es decir, la comida no puede ser una variable de ajuste», sostuvo.

El documento citó un fragmento del libro sapiencial de Tobías, en el Antiguo Testamento, que señala que «entre las necesidades primarias está el alimento», un motivo por el cual, continuó el texto, «Jesús se identifica con los últimos en la fila de la vida que padecen hambre, y dice: ‘Tuve hambre y me diste de comer’».

La CEA recordó que el tiempo de la pandemia de Covid-19 «enseñó el valor de la respuesta comunitaria organizada» y que en aquel tiempo de emergencia sanitaria «se multiplicaron los comedores» en las parroquias, las Iglesias evangélicas y los movimientos populares.

Así, destacó que «las grandes protagonistas fueron las mujeres», porque «cada una se acercó a la olla pensando no sólo en sus hijos, sino también en los de los vecinos», mencionó la CEA.

La entidad católica valoró que «esa reserva» social «está todavía presente», y por eso «el Estado nacional, provincial y municipal tienen que aprovecharla para que nadie se quede sin el pan de cada día».

«Todos los espacios de cuidado que dan de comer, todos los comedores comunitarios, de parroquias, iglesias evangélicas y de movimientos populares deben recibir ayuda sin dilación», opinó la Comisión Episcopal.

Y agregó: «Toda esta comunidad, verdadero ejército de amor y servicio, está dispuesta a dar de comer ahora porque hace falta, pero sin renunciar a seguirse poniendo la patria al hombro, para que en nuestra querida Argentina se haga realidad el sueño de Tierra, Techo, y Trabajo para cada familia».

El Gobierno de Javier Milei anunció recientemente la auditoría a los comedores registrados para luchar contra la «discrecionalidad, compras que no se entienden bien y cuestiones que estamos dispuestos a cambiar», explicó días atrás el vocero presidencial, Manuel Adorni.

«Va a haber un método innovador para que las ayudas lleguen a quienes correspondan», agregó, sin especificar más detalles, aunque sí reiteró la lucha del Gobierno por «evitar que existan negocios con la pobreza».

En el ámbito de esas protestas, la ministra de Capital Humano -cartera de la que depende la asistencia social-, Sandra Pettovello, dijo recientemente que no iba a hablar con «los referentes» que acudieran hasta ella, sino que atendería «uno por uno a la gente que tiene hambre», anotando su nombre y DNI.

Esta afirmación llevó hoy a numerosas personas a hacer fila ante la sede de su cartera.

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