La peluquería Verdini abrió sus puertas tras el crimen del colorista, luego de refacciones que tuvo que realizar el dueño del local

La peluquería Verdini, del barrio porteño de Recoleta y en la que tres semanas atrás el colorista Abel Guzmán mató de un disparo en la cabeza a su compañero de trabajo German Medina, volvió a abrir este sábado. Mientras tanto, el asesino continúa prófugo de la Justicia.

El establecimiento, situado en Berutti al 3000, reabrió sus puertas a partir de las 10 y varias de sus clientas comenzaron a atenderse en el escenario del escalofriante crimen, que tiene a su principal sospechoso en calidad de prófugo y con alerta roja de Interpol.

Una de las clientas salió presurosa del local, que contaba con custodia policial, y ante periodistas comentó que estaba “todo bien” en la peluquería, luego de ser atendida por una de las empleadas.

Asimismo, el defensor de Facundo Verdini había destacado días atrás que previo se harán ciertas refacciones y modificaciones entre las que se destaca reparar el vidrio que se estalló producto del disparo que mató al joven colorista.

“Después de hacer las reformas y las modificaciones que haya que hacer, el sábado se va a hacer la apertura del local”, señaló Benítez en diálogo con TN.

Mientras verifican los últimos detalles en la peluquería, la Justicia continúa buscando a Guzmán. Pese a que en un principio habían destacado que estaba acorralado, a tres semanas del crimen no hay noticias de su paradero.

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