El actual Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof se ha convertido en el centro de atención a partir de sus desopilantes frases. Es verdad que ya no le perdonan ningún traspié y se exageran sus errores. El más reciente que se le asigna es haber confundido a La Antártida con una provincia, algo inaceptable para un político que hasta escribió un libro (¿lo escribió él?)

En realidad, ese territorio, donde Argentina reclama derechos que ninguna nación del mundo le reconoce, está incorporado a Tierra del Fuego. Si el ex militante de la agrupación universitaria TNT (un conglomerado de peronistas y comunistas), hubiera dicho “si a Tierra del Fuego le restamos la Antártida (966.000 km2), Bs As sería la provincia más grande”. Pero su torpeza discursiva se lo impidió y periodismo, opositores y ciudadanos atentos, no se lo perdonaron. Es que el inefable Gobernador que, gracias a Macri y Vidal por un lado y Cristina por el otro, supimos conseguir tiene un historial largo en decir barbaridades, incluso, desde que le pusieron el traje de Ministro de Economía, que no llenaba adecuadamente.

Como Ministro era una metralleta frases; “no tenemos la máquina de hacer dólares” y en campaña decía “Massa es un forro”. Ya con el inexplicable cargo de Gobernador tuvo expresiones como “Bonaerenses y Bonaerensas” o burradas como “vamos a repartir lo que HAIGA”

Más grande o más chica que Tierra del Fuego, lo cierto es que Buenos Aires es, posiblemente, la Provincia más importante de Sudamérica, con casi 3 veces la extensión y PBI de Uruguay. Sin embargo, los argentinos han destinado como mandatarios a personajes poco calificados.

En 1983 cuando la UCR designó como candidatos a Alejandro Armendáriz y Elva Roulet, ignotos e inexpertos políticos del Bs As profundo, todos lo vieron como un error. Pero el peronismo, resolviendo su interna a trompadas, como siemre, lo confrontó con Herminio Iglesias (sí, ese del cajón y frases peores que las de Kichi). El resultado fue que tuvimos a Armendáriz, que se perdía hasta en su Saladillo natal. Le siguieron 7 horribles gobiernos peronistas, con Cafiero, Duhalde x2, Ruckauf, Sola y Scioli x2 de los cuales el peronismo parece haberse olvidado al culpar a la inocua y mediática Vidal, del abandono y miseria que vemos en muchos sectores de la provincia más rica.

Y un día llegó Mariu gracias a que el peronismo pensó que los bonaerenses (y bonaerensas, diría alguien) no tenía límites para tragar sapos y dejó que Aníbal Fernández hiciera las tropelías que quisiera para ser su candidato. La Leona tuvo más marketing que gestión exhibiendo datos incomprobables como haber derrumbado miles de bunkers de droga, algo que ningún ciudadano puede ratificar ni desmentir.

Tres de Febrero y el nuevo escenario

Todavía muchos argentinos no han percibido la crisis económica que se avecina y que llevará décadas revertir, si lo hacemos. El Partido de 3 de Febrero, donde se asienta este medio es tal vez una suerte de muestra a escala de la PBA pues tiene complejidades parecidas.

  • Mayoría de Pymes, asesinadas por el gobierno de científicos.
  • Más de 300.000 habitantes mayoritariamente clase media, castigada y relegada que convive con focos conflictivos como Fuerte Apache
  • Distritos vecinos muy distintos en composición social, como Morón y La Matanza por un lado, CABA, San Martín y un poco más lejos; Vicente López que nos permite comparar realidades. Algunos se deprimen porque no pueden ser como Devoto o San Isidro, otros están contentos porque se comparan con la maltratada “Matanza Avanza”.

Esta complejidad, hace que para ser Intendente de este distrito se requiera de una cintura y criterio especial. Sabe que nunca podrá satisfacer todas las demandas, que tiene una hostil oposición y que muchos vecinos tienen aspiraciones de vivir como si estuvieran en un Partido atendido con mejor presupuesto. Si el Intendente sobrevive a esos retos, tal vez se sienta con autoridad para ir por más.

¿Puede un Intendente de 3 de Febrero aspirar a ser Gobernador de Bs As? Si lo comparamos con la experiencia de gestión de los que lo fueron desde 1983; no caben dudas. Salvo Duhalde, con polémicos antecedentes, ninguno de los otros había tenido un cargo ejecutivo. El actual, está ahí por roscas que desconocemos y ni el más optimista anunciaba algo mejor que lo que vemos. Del gobernador que nada se esperaba, nada está haciendo, diría un relator de caricatura.

No sabemos si Diego Valenzuela tiene aspiraciones de ser Gobernador. Lo quiera o no, las circunstancias lo han puesto en el escenario. Tiene una gran exposición mediática, por perfil y por las circunstancias de la pandemia y su experiencia le permitió retener la intendencia en una escalada increíble donde lo votaron hasta los peronistas.

Pero dentro de Cambiemos, la fila para ese cargo es larga y la interna es indescifrable e interminable. Si quiere pegar el salto, va a tener varios contendientes.

Pase lo que pase, lo que es claro es que los vecinos del Distrito necesitan que alguna vez, un Gobernador se acuerde que existen. Buenos Aires tiene la responsabilidad de ser el motor que saque al país de este pozo profundo que parece no tener fin.

Dr. José Vázquez

Unión de Radios 88.9

Nota de la Redacción: José Vázquez es Abogado, Periodista, Docente universitario y Empresario. Radicado en Tres de Febrero. Conduce el magazine (lun a vie 18:00) “Más Que Palabras” en 88.9  y con trayectoria en Radio Splendid, Argentina, Cooperativa, Belgrano y medios gráficos.

Whatsapp 1540726372, twitter @PepeVAZQUEZMQP y @MQPonline

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