El presidente Javier Milei abrió en sus primeros 13 días de gobierno al menos cinco frentes de conflicto que no se resolverán con facilidad

as Fuerzas del Cielo no necesariamente alinean a los planetas. El presidente Javier Milei abrió en sus primeros 13 días de gobierno al menos cinco frentes de conflicto que no se resolverán con facilidad: el primero es que los gobernadores le reclaman recursos y no descartan emitir cuasimonedas si no tienen para pagar sueldos.

Además, el Congreso está muy cerca de juntar la mayoría para rechazar el DNU 70/2023 de desregulación de 300 leyes y le cajoneará varios proyectos de ley impositiva, laboral y previsional que enviará la semana próxima bajo la modalidad de “ómnibus”. El ajuste fiscal sufrirá recortes.

La CGT que comanda Héctor Dáer impugnará el DNU en la Justicia y convocará a paros y medidas de fuerza. Muchas organizaciones civiles ya comenzaron con los amparos y demandas por inconstitucionalidad. Los constitucionalistas dicen que el DNU es inconstitucional.

La Justicia puede ser otro escenario del conflicto. Los movimientos sociales ganaron la calle y el Gobierno les cobrará multas de $60 millones y les quitará planes sociales a los que hayan sido fotografiados por la policía. Esto también sería impugnado judicialmente.

La secretaría de Medios, Belen Stetller, reunió a los voceros el viernes último y les dijo: “Habrá que ordenar la comunicación, porque vamos a vivir la peor crisis de la que tengan memoria”. Todos quedaron atónitos. Se espera una inflación del 25 o 30% en diciembre y en enero.

Por las desregulaciones del DNU, las prepagas podrían aumentar sus cuotas hasta un 40 o 50% en enero, las tarjetas de crédito subir sus comisiones y las farmacias perderían la exclusividad para vender medicamentos, algo a lo que se opone el gobernador bonarense, Axel Kicillof.

El presidente Javier Milei abrió en sus primeros 13 días de gobierno al menos cinco frentes de conflicto

Un estrategia peligrosa que profundiza la grieta

Al igual que los Kirchner, Milei también cree que la política y el poder se construye sobre el conflicto. La estrategia ahora será exponer a sus opositores como “la casta”. Todo aquel que no apruebe una ley o un DNU será un enemigo del 56% de los votantes que lo apoyaron en el balotaje.

La estrategia es peligorosa y profundiza la grieta. Los únicos que respaldan a rajatabla sus medidas son, además de La Libertad Avanza, parte del PRO y los empresarios congregados en la Asociación Empresaria Argentina (AEA), Union Industrial (UIA) y Cámara de Comercio, además de las entidades del campo que le discuten retenciones.

El ajuste fiscal que anunció el ministro de Economía, Luis Caputo, fue recortado. La Mesa de Enlace del agro frenó la suba de retenciones al 15% para productos de economías regionales y aún discute varios rubros.

Los gobernadores y el peronismo se opusieron a restituir el impuesto a las ganancias, pese a que Milei dijo que era un pedido de los mandatarios provinciales.

Las provincias piden compensar la merma de coparticipación con el impuesto al cheque y reclama que no se frenen las transferencias discrecionales ni la obra pública. “Si nos quedamos sin pagar los sueldos, tendremos que emitir cuasimonedas”, dijo un gobernador a iProfesional. Eso fue insinuado durante la reunión con Milei.

Los del Norte le pidieron que continúe el gasoducto del Norte para importar gas de Bolivia porque peligra el abastecimiento.

La Cámara de la Construcción se opone a congelar toda la obra pública. Y el Congreso también se opondrá mayoritariamente a derogar la movilidad jubilatoria y aumentar más impuestos como el impuesto PAIS.

El Congreso está muy cerca de juntar la mayoría para rechazar el DNU 70/2023 de desregulación de 300 leyes

El ajuste de Caputo sólo le quedó entonces la devaluación del 100%, el aumento de combustibles otro 50%, el freno a la obra pública y la reducción de ministerios y secretarías de Estado. El DNU cuestionado también reduciría empresas y privatizaría muchas sociedades del Estado.

El que corta, no cobra: adiós al plan social

Se está gestando un conflicto mayor con las organizaciones sociales por el control de la calle. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, les ordenó a las fuerzas federales que fotografiaran a los manifestantes y enviará a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, la identidad de los que intentaron cortar las calles y fueron empujados por la policía.

Esos manifestantes perderán el plan social. Hasta ahora se identificaron a 35 y faltan revisar varias cámaras. “La identificación está en proceso”, dijo un funcionario a iProfesional. “Tardarán una semana”, dijeron en el ministerio de Capital Humano. No hay norma que fije la quita de planes sociales por hacer un corte y menos una marcha. De ese modo, la quita sería discrecional: el que corta, no cobra. Esa medida podría traer impugnaciones judiciales también.

“Sólo se le quitará a los que cometieron el delito del artícul 194 del Código Penal (cortar la calle). Los demás están cubiertos por el derecho de expresión”, señaló el funcionario. Pero ese artículo prevé entre 2 meses y 2 años de prisión, no la quita de un beneficio social como castigo.

“Por momentos bajaron a la calle y se resistían a volver a la vereda. Fue un tiempo corto, pero lo hicieron en Diagonal Norte. Fueron las áreas que controlaba la Policía de la Ciudad. Después recibieron el apoyo de las fuerzas federales y formaron un cordón para que no bajaran”, explicó. La misma versión esgrimen en Capital Humano.

Además, el vocero presidencial Manuel Adorni dijo que se les cobrará a las organizaciones 60 millones de pesos por el operativo de seguridad de la marcha, aunque no haya habido piquetes ni cortes de calles. Curiosamente, durante el cacerolazo posterior al anuncio del DNU hubo más cortes en el Congreso que en la marcha de ese mediodía.

La CGT que comanda Héctor Dáer impugnará el DNU en la Justicia y convocará a paros y medidas de fuerza

El choque del DNU de Milei con el Congreso

En el Congreso se dirimirá la gran “batalla cultural” de Milei. Los bloques de diputados del peronismo, la UCR, parte del PRO, Cambio Federal, la Coalición Cívica, y la izquierda, con distintos matices suman 160 diputados. Superan holgadamente el piso de 129 para rechazar un DNU.

En el Senado, las bancadas del peronismo, la UCR y algunos provinciales superan los 50, más que los 37 de piso que se necesitan para el rechazo total. El peronismo empujará el rechazo porque está en juego su doctrina laboral en ese DNU. Milei no quiere acordar con la UCR ni los disidentes. Es a todo o nada, están de un lado o de la “casta”.

En cuanto a los proyectos de ley de reformas laboral, tributaria y previsional, tambien el peronismo podria encabezar el rechazo de muchos de ellos, con la colaboración de otros bloques de la oposicion.

Milei lanzará a operar a su ministro del Interior, Guillermo Francos, con los gobernadores, a la vicepresidenta Victoria Villarruel con los senadores y al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, con los diputados.

Tambien en esta crisis habrá una batalla comunicacional. Santiago Caputo, el asesor de marketing de campaña de Milei, lidera el grupo de jóvenes de Milei volcado a las redes sociales que integran Iñaki Gutiérrez, su novia Eugenia Rolón, y el cineasta Santiago Oria. Harán fuertes gastos en las redes sociales para llegar a los jóvenes.

En cambio, eliminaron la pauta oficial a medios tradicionales. Caputo puso al frente de la Secretaría de Medios a su socia, Belen Stetller, experta en redes. Fue quien reunió a los voceros en la Casa Rosada el viernes 15 y les dijo: “Tenemos que ordenar la comunicación porque viviremos la peor crisis de la que tengan memoria”. Al día siguiente, renunció el subsecretario de Medios, Eduardo Roust, y su segundo Juan Caruso. Quedó un tercero, Diego Mandelman, que fue marginado de todas las decisiones y no le asignan funciones.

Para Roust no todo son las redes sociales, también hay que comunicar a través de los medios de siempre.

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