Con los fuertes incrementos que se refleja en las facturas de los servicios, los argentinos deben buscar diversas opciones para recortar sus gastos

Los incrementos de las tarifas de luz y gas natural están obligando a los argentinos a agudizar el ingenio en busca de diferentes opciones de ahorro que les permitan recortar una parte sustancial de esos aumentos. Una de las alternativas más provechosas, tanto por sus efectos inmediatos como por sus aportes a la mejora de la calidad de vida, es la incorporación de la energía solar como reemplazo de la generación tradicional.

“La energía solar puede ayudar significativamente a reducir los gastos cotidianos en energía eléctrica y gas natural“, aseguró a iProfesional Pablo De Benedctis, con fundador de GoodEnergy, proveedora de equipos solares localizada en la localidad bonaerense de Los Hornos.

Al respecto, la opción más sencilla de incorporar a un hogar es el termotanque solar, en reemplazo de los calefones y termotanques convencionales, con los que “una familia puede ahorrar hasta un 70% en la parte de la factura correspondiente al calentamiento de agua”.

El ahorro exacto dependerá del uso y de las condiciones climáticas, pero en general, la instalación de sistemas solares reduce significativamente las facturas de servicios.

De qué depende el ahorro de la luz y el gas

Llevar ese porcentaje de ahorro a dinero contante y sonante no es fácil, ya que depende tanto de los niveles de consumo de cada hogar como también de los cambios en la proporción de los cargos fijos y variables en las facturas. Asimismo, dependerá “del uso responsable y de las condiciones climáticas”, apuntó De Benedictis.

“Con las tarifas moviéndose, esto va a cambiar fuertemente en junio”, consideró Marcelo Álvarez, director de Coral Energía y coordinador de Energía Solar Fotovoltaica de la Cámara Argentina de Energía Renovables (CADER), quien agregó que “el aumento del cargo fijo hoy desvirtúa el proceso de cierre económico en el AMBA, pero va a ser muy distinto en junio, cuando estén todos los aumentos”.

La energía solar puede ayudar significativamente a reducir los gastos cotidianos en energía eléctrica

De todos modos, tomando como ejemplo una factura con cargos fijos y variables en partes iguales, un incremento tarifario del 300% se reduciría cinco veces, a un 60%, con un termotanque solar.

Los beneficios son inmediatos y permanentes, pero requieren de una inversión inicial en la que influye la capacidad requerida para el termotanque según la cantidad de personas que habiten la vivienda. “Con la instalación por parte de personal certificado o un plomero de confianza, actualmente parten de los $740.000”, indicó De Benedictis.

En consecuencia, el plazo de amortización variaría según el nivel de consumo: si implica un ahorro mensual de $30.000, sería de dos años, un período que podría reducirse cuanto más alta sea esa economía.

Paneles solares, otra opción de ahorro de luz y gas

En cuanto a los paneles solares, la situación tuvo un cambio abrupto en los últimos años, a partir de la producción en masa de equipos por parte de compañías chinas que llevó a que los costos bajaran diez veces en una década y dejaran de ser solamente una opción ecológica: hoy la generación solar es más económica que la de combustibles fósiles y la brecha continúa ensanchándose.

Pero además de las implicancias para la balanza energética de los países y el resultado económico de las empresas, Álvarez destaca el carácter democratizador de la energía solar, en tanto permite el acceso como productores de familias y grupos de vecinos.

Así lo explica De Benedictis: “Una casa familiar puede instalar paneles solares para generar su propia electricidad, son proyectos a medida, según sus necesidades, según sus consumos eléctricos. Un sistema fotovoltaico reduce directamente la cantidad de energía que necesitan de la red. Es la única alternativa a la red eléctrica que es sustentable y se adapta a las necesidades del hogar”.

“Los paneles solares son adecuados para casas individuales donde se pueden instalar en los techos”, subrayó De Benedictis, quien además señalo que “en el caso de edificios, PHs y countries, se pueden realizar instalaciones en espacios comunes, previo acuerdo con el consorcio o administración”.

Pero también existe la posibilidad de “realizar instalaciones en edificios, colocando los paneles en los balcones de los departamentos”, o bien en “áreas comunes o termotanques solares para abastecer de agua caliente a todo un edificio”, puntualizó.

Al igual que en el caso de los termotanques, la instalación de los kits solares debe estar a cargo de técnicos especializados, que evaluará la necesidad para cada hogar de la cantidad de paneles, la mayor y mejor incidencia del sol para que la eficiencia sea la máxima posible y la inclusión de baterías en caso de querer almacenar los excedentes generados.

Los precios son más elevados que los de un termotanque y requieren una inversión inicial de $3,6 millones.

“Aunque el costo puede ser considerable, los nuevos cuadros tarifarios y los incrementos en los costos de energía convencional hacen que la amortización de estas inversiones sea más rápida, típicamente entre 5 a 10 años, dependiendo del consumo y las tarifas aplicables“, remarcó De Benedictis, quien advirtió que “actualmente son inversiones que están siendo evaluadas, ya que la tendencia indica que seguirán aumentando las tarifas hasta alcanzar los valores del kWh que manejan en países vecinos”.

Álvarez coincidió al señalar que “no hay un valor promedio, pero en Córdoba -donde ya está reglamentada la asociatividad para generación comunitaria- se amortiza entre 5 y 7 años, dependiendo del precio de la cooperativa, el tamaño del sistema y la radiación disponible en el lugar, que no es exactamente la misma en toda la provincia”.

“Lo mismo pasa en la provincia de Buenos Aires, al norte se amortiza más rápido que en el sur, pero se puede estimar una amortización entre 5 y 8 años, dependiendo de cómo quede el esquema tarifario final”, completó.

Por admin