El animal sufrió durante años los padecimientos de la tracción a sangre por tirar del carro de un cartonero, pero fue rescatado. La semana pasada fue robado y apaleado hasta morir.

La difícil y trágica historia de “Gato”, un caballo overo negro, conmocionó en las últimas horas en las redes sociales, cuando fue hallado con serias heridas producto de una salvaje golpiza, que le terminaron ocasionando la muerte. Lejos de ser un “simple” caso de maltrato animal, detrás se esconde un turbio negocio que mueve millones de dólares y llega a varios puntos de todo el mundo.

Los caballos fueron durante décadas animales comunes en las calles de la Ciudad y el Conurbano, así como también en los distintos centros urbanos del país: con su fuerza, fueron utilizados (y aún lo son) para tirar de carros de botelleros antes y cartoneros ahora. 

Pese a que en varios distritos se avanzó con la prohibición de la tracción a sangre y se intentó un recambio para los recuperadores urbanos (en algunos partidos se les otorgaron ciclomotores a cambio de entregar los animales), aún no se ha eliminado del todo ese tipo de explotación animal.

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Este ejemplar en particular fue durante años utilizado para la tracción a sangre por parte de una familia de cartoneros y en septiembre de 2018, durante la Peregrinación Gaucha a Luján, fue retenido en un puesto de control, cuando tiraba del carro. Estaba muy lastimado y extremadamente flaco: pesaba 200 kilos menos de lo que debería marcar la balanza para un caballo en óptimas condiciones de salud.

Ahí parecía que la historia de ese caballo, que es la triste realidad de miles en todo el país, podría dar un vuelco y mejorar: fue adoptado por Susana, una vecina del partido bonaerense de Hurlingham. Tras ser bautizado como Gato, el animal recuperó peso, cambió su pelaje y mejoró su estado de salud. Su vida al final parecía haber algo totalmente opuesto al maltrato que había sufrido desde potro: pronto se convirtió en un personaje muy querido por los vecinos del distrito del oeste del Conurbano.

Sin embargo, el pasada 17 de mayo el caballo fue robado a plena luz del día. Las alarmas se encendieron en la Fundación Zorba, dedicada a a la protección animal y que advirtió que el tiempo era un factor vital para poder encontrar a Gato sano y salvo: la principal hipótesis hacía temer que fuera trasladado y acopiado a la zona de Bella Vista, donde podría ser descuartizado para ser exportado con papeles falsos de un matadero.

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Las cámaras de seguridad registraron el momento en el que Gato era robado.

“La Argentina exporta el 60 por ciento de la carne de caballo del mundo y no cría caballos para carne. ¿De dónde provienen entonces esos caballos? Del robo, de las crías, de las carreras, del polo, de todos los caballos descartados de nuestro país cuando no sirven más”, denunció la entidad sin fines de lucro.

En diálogo con NA, la fundadora de la Fundación Zorba, Isabel de Estrada, indicó que en la Argentina “hay cuatro frigoríficos habilitados” para faenar carne equina, aunque denunció que es muy común que se falsifique documentación sobre los animales. “En Europa es carne gourmet.  La mayoría de los caballos que se roban van a parar a los frigoríficos, algo que también sucede con los caballos de deportes, como el polo o turf, que van al matadero después de su `vida útil´”, añadió la mujer, quien también contó que los caballos que tienen Anemia Infecciosa Equina (AIE), una enfermedad de alta transmisión, son sacrificados a cambio de dinero: la suma puede ascender a los 20 mil pesos.

Una importante recompensa fue ofrecida para quien ayudara a hallar a Gato: 100 mil pesos. La noticia se difundió rápidamente en redes sociales y dio fruto: el animal fue encontrado en General Rodríguez el miércoles pasado por un niño.

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Lamentablemente, el equino, que había pasado un día y medio abandonado dentro de un arroyo, estaba herido y con una pierna quebrada: incluso le habían cortado la crin, que tiene también un uso comercial poco regulado: se utiliza para hacer variados productos, que van desde joyas hasta instrumentos musicales y colchones de lujo en Europa. El padre del niño dio aviso a la Patrulla Rural y se contactó con la dueña para contarle del hallazgo, aunque rechazó la recompensa.

El animal fue trasladado al Centro de Rescate y Rehabilitación Equino (CRRE) para ser curado, pero los profesionales no pudieron revertir el grave cuadro de salud originado por el salvaje ataque del que fue víctima tras ser robado y falleció durante la madrugada del pasado viernes.

En diciembre pasado, un documental reveló el triste destino de miles de caballos, que terminan faenados de manera ilegal en mataderos: la investigación, realizada por la Tierschutzbund Zürich y Animal Welfare Foundation, entre otras instituciones, buscaba que la Unión Europea deje de comprar carne equina a la Argentina, medida que adoptó años atrás con México y Brasil.

Según los datos del INDEC, se exportaron 14 millones de kilos de “carne de la especie caballar, asnal o mular”, lo que representó ingresos por 45.952.876 dólares: el producto en cuestión llegó a países como Alemania, Bélgica, Bielorrusia, Finlandia, Francia, Italia, Japón, Kazajstán, Países Bajos, Rusia, Suiza y Vietnam.

Escrito por Pablo Tallón

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