Las novedades traen alivio al bolsillo de los trabajadores, pero pueden ser un búmeran para la política cambiaria del Gobierno. ¿Irán al dólar esos pesos?

Por Pilar Wolffelt

El dólar blue terminó una semana a pura fiebre: entre jueves y viernes el precio se disparó $8 para llegar a los $174. Este es el valor más alto registrado hasta el momento en lo que va del año, pero lo que genera alarma es que se estiró repentinamente la brecha con el dólar “solidario”.

El dólar minorista oficial cerró este viernes a $100,99, por lo que el dólar real que los ahorristas pueden comprar vía home banking (al que se le suma la carga impositiva) quedó en un promedio $166,63.

En este contexto, desde la city advierten que influyeron diversos factores como: 

  • El ruido que generó la pérdida de la categoría de mercado “emergente” que sufrió Argentina en el índice MSCI
  • La fuerte contracción que experimentaron la soja y los granos y que anticipa una menor entrada de divisas
  • La llegada del segundo semestre y con él, la tendencia a la dolarización que siempre se observa en la previa a una elección. 

A esto, claro, se suma otro cóctel que, advierten, puede fogonear aún más al dólar blue: el pago de los aguinaldos, que se sumará al retroactivo de Ganancias (que será en cuotas) y el dinero extra que quedará en mano de los asalariados que perciben un sueldo bruto de más de $150.000. 

“Sigue en alza, porque hay más demanda y menos oferta y, por ahora, las ‘manos amigas’ no están apareciendo. Esto hace que los precios del blue hayan tendido al alza”,  describe a iProfesional Gustavo Quintana, de PR Operadores de cambio.

Comenta que lo que se está empezando a ver es el efecto de algunos empleados que ya han empezado a cobrar el Salario Anual Complementario (SAC) y que, aquellos que pueden, están dolarizando esos pesos extra. Y a este cuadro agrega la entrada en vigencia o reajustes de algunos acuerdos paritarios.

Ganancias, más pesos… ¿al dólar?

Días atrás, la titular de la Agencia Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Mercedes Marcó del Pont, anunció que se había firmado la reglamentación de la modificación del impuesto a las Ganancias que estableció que el mínimo no imponible será de $150.000.

A partir de su publicación en el Boletín Oficial, se activarán dos variables que inyectarán liquidez a la economía de los trabajadores de clase media:

  • Comenzará a regir el proceso de devolución del retroactivo cobrado desde enero de este año a mayo, que equivale a un total de $50.000 millones y se reintegrarán en cinco cuotas.
  • Desde junio ya no habrá retención en los sueldos inferiores a los $150.000 ni en los medios aguinaldos de junio y diciembre.

A quienes más beneficia esta novedad son los solteros sin hijos. A aquellos que entren en ese grupo y tengan una retribución de $150.000 brutos (equivalente a $124.500 en la mano) les van a devolver $25.000 en promedio, mientras que a un casado con hijos le tocará alrededor de $10.000 por los cinco meses.

“Esto se debe a que la devolución es en función a las retenciones que sufrieron y quienes tienen hijos pudieron, hasta ahora (porque la nueva norma los equipara a todos), deducir más ítems de las retenciones”, detalla el contador especializado en derecho tributario Daniel Dubin en diálogo con iProfesional.

Así, desde el Gobierno, se espera llevar algo de alivio a partir del mes que viene al bolsillo de los trabajadores con el fin de incentivar el consumo y que eso derrame en la economía y en la capacidad de recaudación del Estado.

“Las modificaciones en el Impuesto a las Ganancias suponen un alivio en el recibo de más de 1,2 millones de personas, que equivale a mayores ingresos por 50.000 millones de pesos a lo largo de todo el año. Esto va a ser ingreso disponible de los hogares para consumo que genera la rueda virtuosa del crecimiento interno”, dijo la titular de AFIP, Mercedes Marcó del Pont.

A su vez, este mes se suma el hecho de que las empresas comienzan a pagar la primera parte del Salario Anual Complementario (SAC), también llamado aguinaldo, que es el equivalente a un salario extra al año que se paga en dos mitades. Esta variable, podría ser un elemento más en el camino hacia un incremento del ingreso de los asalariados y del consumo.El cálculo del retroactivo depende de las características particulares de cada trabajador. El cálculo del retroactivo depende de las características particulares de cada trabajador.

¿Adónde irá el dinero?: riesgo de búmeran

Pero lo cierto es que varios expertos advierten que, además del resultado esperado, estas novedades pueden tener un efecto contraproducente en el mercadocambiario. “Para ser clase media en Argentina hoy, se requiere un ingreso promedio de entre $120.000 y $140.000 y el nivel de remuneración exenta de Ganancias alcanza para sostener ese nivel de vida”, detalla Dubin al respecto.

En ese sentido, considera que, teniendo en cuenta que, por la pandemia del COVID-19 parte de ese dinero no se vaya a destinar este año a viajes por vacaciones de invierno o gustos, como en otras temporadas de invierno, “es probable que un porcentaje de ese excedente vaya hacia el ahorro y, en Argentina, eso suele ser sinónimo de dólares“. Por eso, advierte que es probable que vaya a haber una presión sobre el precio del billete estadounidense a raíz de estas novedades.

Por su parte, el contador tributarista Santiago Sáenz Valiente menciona que, al hacerse en cinco cuotas, parte del efecto aliviador de la devolución se va a diluir, pero coincide con su colega en señalar que “es una posibilidad tangible que parte de ese dinero pueda volcarse al dólar“.

“Si se da una mejora de la situación sanitaria, puede ser que las personas destinen una porción del dinero al consumo y al ocio, pero teniendo en cuenta las limitaciones actuales de circulación, no hay que descartar que se vuelque ese dinero al ahorro, sobre todo, a través del dólar blue“, observa el director del estudio Santiago Sáenz Valiente y Asociados. Así, condiciona mucho el nivel de volumen que se logre canalizar al consumo a cuál sea la evolución de la pandemia.  Muchas personas desconocen el funcionamiento del mercado del dólar MEP y, aunque tengan pesos en blanco, recurren al blue. Muchos desconocen el funcionamiento del dólar MEP y, aunque tengan pesos en blanco, recurren al blue.

El dólar blue, refugio clásico

Explica que se trata de montos que pueden ser equivalentes a entre u$s400 y u$s450 y que es probable que algunos trabajadores puedan comprar u$s200 en el solidario y el resto en los mercados paralelos.

Sin embargo, señala que quienes queden exentos del pago de Ganancias ya no gozarán de la posterior devolución del pago a cuenta del 35% al comprar dólar solidario y que ese es un elemento que los desalentará a acudir a ese mercado.

Por otro lado, el dólar bolsa o MEP hoy está $10 pesos más barato que el blue. Sin embargo, no se prevé un aluvión de compradores que vayan al MEP: es que, según Sáenz Valiente, influye el desconocimiento. “Mucha gente desconoce incluso la existencia del dólar MEP y por esa simple razón, incluso aunque tengan pesos en blanco, van a compra al blue”, menciona.Aunque, a un ritmo contrlado, la expectativa es que el dólar seguirá subiendo.Aunque, a un ritmo contrlado, la expectativa es que el dólar seguirá subiendo.

Una perspectiva al alza

El economista Camilo Tiscornia, director de CyT Asesores Económicos, coincide con lo que señalan ambos tributaristas y no descarta que una parte del retroactivo de Ganancias y aguinaldo se vaya a repartir en consumo y otra, en ahorro.

“Son tiempos duros en materia de inflación y es probable que la gente aproveche ese dinero extra para comprar cosas, pero creo que una parte puede ir hacia los dólares alternativos”, advierte. Si bien menciona que han subido un poco de precio, lo que puede desalentar el interés en ellos, considera que continúan estando baratos, ya que la perspectiva es que el dólar siga subiendo.

En ese contexto, señala, sin embargo, que “no hay que caer en la ingenuidad de pensar que el dinero va destinado a los trabajadores que necesitan el dinero para comprar su comida o un electrodoméstico y que eso hace que no vayan al mercado de cambio paralelo porque ese es dinero que se vuelca a la economía y a la calle”.

Tiscornia ejemplifica, en este sentido que, cuando una persona le paga a un supermercado, esa empresa, a la vez cancela deuda con un proveedor y que es muy probable que este último vaya al dólar con ese dinero. Es decir, que más allá de que se vuelque al consumo, no se corta totalmente el camino del excedente salarial de los próximos meses hacia el mercado de divisas estadounidenses.

Desde Analytica Consultores, la economista Mariana Cerra agrega que está creciendo la nominalidad del resto de la economía. “Los acuerdos salariales están cerrando con una clara tendencia a la suba, por arriba del 40%, mientras el tipo de cambio se atrasa (+1,3% mensual en mayo). Ese escenario genera que los sectores que tendrán mayor capacidad de ahorro -los beneficiados por la modificación en el Impuesto a las Ganancias– busquen cubrirse de una futura devaluación destinando parte de ese ahorro a posiciones donde puedan mantener su poder de compra en dólares”, asegura la economista.

De todas formas, aporta otro dato a tener en cuenta y es que “los plazos fijos cayeron 1% en términos reales en mayo”. Según Cerra, esto puede ser una señal de que las familias están con menor capacidad de ahorro y asegura que, en ese contexto, y sumado al cepo, la presión sobre el dólar de la modificación en Ganancias no debería ser grande.El Banco Central tiene posibilidad y determinación para controlar el mercado cambiario.El Banco Central tiene posibilidad y determinación para controlar el mercado cambiario.

El poder de fuego del BCRA, un mitigador

El economista Federico Glustein considera que esta variable probablemente tenga un efecto leve en la cotización del billete verde. Si bien avizora que se puede dar un aumento en la demanda del dólar blue, cree que esto se dará sin una variación fuerte en la cotización.

“Esto se debe a que el flujo constante de dólares ingresados del comercio exterior por los commodities -principalmente soja- prolonga la estabilidad del mercado cambiario, con la posibilidad de liquidar más de u$s6.500 millones en el período junio-agosto, garantizando más reservas y pax cambiaria”, fundamenta Glustein.

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