Por Alfredo Silletta

En el despacho de Karina Milei hay bronca y preocupación por la operación que llevan adelante la canciller Diana Mondino y la vicepresidenta Victoria Villarruel de querer imponer cómo embajador en el Vaticano al empresario Jorge O’Reilly, un enemigo declarado del Papa Francisco, con lo cual el dialogo entre el presidente Javier Milei y el Papa Francisco para el próximo 11 de febrero se hará añicos.

Mondino, que muy diplomática no es, ya puso en jaque al gobierno nacional con la República Popular China al recibir a una representación de Taiwán, ahora tiene que resolver quien será el secretario de Culto, un cargo muy importante para la Iglesia Argentina, y a quien enviará a la sede del Vaticano, ya que una de sus primeras medidas fue sacar a la diplomática María Fernanda Silva, primera mujer embajadora y amiga de Francisco cuando era Jorge Bergoglio.

En los últimos días trascendió que el Papa Francisco invitó al presidente Milei a los actos de canonización de Mama Antula, que fue beata de la Compañía de Jesús y evangelizó a los pueblos originarios de Santiago del Estero. La ceremonia oficial será el 11 de febrero, en la Plaza de San Pedro. El presidente intentará tener una reunión a solas con el Papa e insistir en que nos visite durante este año.

El gobierno sabe que la presencia de Francisco en la Argentina ayudará a distender la difícil situación económica que viven los argentinos, por lo cual es clave que la dupla Villarruel/Mondino no envíe a la sede del Vaticano a O’Reilly, un personaje que molestaría mucho al Papa.

¿Quién es Jorge O’Reilly?.  De 54 años, es un supernumerario del Opus Dei pero más cercano a los grupos preconciliares, que niegan al Concilio Vaticano II y prefieren la Misa Tridentina, de espaldas y en latín.   El empresario fundó el Emprendimiento Inmobiliario de Interés Común (Eidico) y construyó uno de los primeros barrios privados en el Delta del Tigre, “Santa María de Tigre”. Le siguieron los barrios “Altamira”, “Santa Bárbara” y “Barbarita” en Los Troncos de Talar. Además de los proyectos en zona norte, construyó unidades en once provincias, al igual que en Uruguay, Costa Rica y Estados Unidos. De allí su amistad con Sergio Massa, cuando fue intendente de Tigre.

En el año 2008, cuando Massa fue Jefe de Gabinete de Cristina Kirchner, lo llevó al gobierno cómo asesor ad honórem de la jefatura de Gabinete con despacho en Casa Rosada. En aquellos días, el empresario organizará junto al Cardenal  Ángelo Sodero, Cacho Caselli y al arzobispo de La Plata  Héctor Aguer, que el Papa Benedicto XVI desplace del arzobispado de Buenos Aires al cardenal Jorge Bergoglio, para poner a su amigo Aguer, vinculado a los sectores conservadores de la Iglesia Católica. Enterado de esta situación, Bergoglio, que tenía canales directos con Benedicto XVI, frenó la operación y además se encargó que O’Reilly no llegara a la embajada del Vaticano.

Bergoglio, que tiene buena memoria, nunca recibió a Sergio Massa en la Santa Sede y se encargó de jubilar a los 75 años al arzobispo de La Plata.

O’Reilly, además de ser un numerario del Opus Dei, patrocina a grupos sectarios de derecha dentro de la Iglesia Católica. El empresario es dueño del barrio privado San Benito, en Ingeniero Maschwitz, donde viven familias del Opus Dei y está instalada la Orden San Elías, un grupo de extrema derecha creado por el sacerdote Javier Olivera Ravasi, hijo del mayor del Ejército Jorge Antonio Olivera, condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad. En San Juan, donde operaba durante la dictadura militar, recibió el mote de “carnicero de San Juan”.

La vicepresidenta  Villarruel, muy alejada del pensamiento del Papa Francisco, patrocina la llegada de O’Reilly al Vaticano. Ella es una católica preconciliar, que tiene vinculación con la Fraternidad Sacerdotal San Pio X y aunque no se reconoce en público cómo lefebvrista participa de sus misas en latín.  Es amiga además del padre Olivera Ravasi, en lo religioso y también en lo ideológico en su defensa de sus fuerzas armadas y la represión. Niegan los derechos humanos. Cecilia Pando, con la firma de Marta Ravasi le enviaron una carta a la vicepresidenta reclamando que cumpla con su palabra de concederles el indulto a los genocidas. 

Parece que para Mondino no solo es defender a sectores ultraconservadores de la Iglesia, sino que además piensa en los negocios familiares. El periodista Beto Valdez publicó un tuit donde muestra que Mondino tiene relación comercial con O’Reilly, ya que la empresa IEDICO, tiene como proveedor para la cobranzas de las expensas en barrios que administra al Banco Roela, propiedad de la canciller y de su marido.

Para la vicepresidenta, Karina Milei es “la tarotista” según Clarín. No sabemos si Mondino piensa lo mismo. Veremos quien impone al próximo embajador en la Santa Sede.

El vínculo economico de Mondino con O’Reilly:

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