Hablamos de, ¿“toda comunicación posible”, de algunos tipos de comunicación en detrimento de otros? O, simplemente, tomamos el hecho comunicacional como un espejo revelador necesario de la sociedad.

Por Leonardo Felix*

En verdad los espacios comunicacionales donde se reflejan las realidades que se viven en Argentina del 10 de diciembre de 2023 a la fecha, son tan variados que por momentos se pierde visión, casi una ceguera inhóspita que no queremos tener ni habitar.

Así y todo (con nuestra ceguera inhóspita a cuestas), es más que interesante el escenario que se arma desde el 20 de diciembre de 2023 por la noche (fecha del primer comunicado presidencial con el lanzamiento del DNU y su alcance someramente reducido a 32 puntos), con “ruidazos” espontáneos en balcones del AMBA como de otros lugares del país, hasta los cacerolazos de todo tipo que un rato después, ganaron esquinas y en muchos casos, cortaron el paso de vehículos, mostrándose desafiantes ante el “protocolo anti piquete” de Patricia Bullrich.

Acá nos detenemos un momento y le pedimos prestadas estas palabras a Silvio A. Mattar quién junto con su hija, Aixa, conducen el programa “Ser y Parecer”, todos los sábados a la una de la madrugada en AM 530, la Radio de las Madres de Plaza de Mayo. Luego de la invitación que le hicieron a Gabriel Katopodis hace unos días atrás, la editorial del programa reflexiona: “Parece que hay dos tiempos en la política: uno, el estratégico; y el otro, relacionado con el padecimiento. El tiempo político estratégico aguarda el momento oportuno para expresarse, para contragolpear… en cambio, el sufriente es el que pide a los gritos alguna intervención, alguien que frene el acecho sobre su poder de consumo, del mínimo bienestar, para no convertirse en un sobreviviente”.

Y, siguiendo la editorial compartida más arriba, la estrategia comunicacional y política de los barrios de Argentina no se hizo esperar. En distintos puntos del país, la convocatoria desordenada en principio, empezó a congregar “asambleas” pequeñas, medianas, enormes, con distintos grados de organicidad y participación y, como un “eco genético” de la crisis del 2001, al grito de “piquete y cacerola, la lucha es una sola”, las calles y las cacerolas, volvieron a ser el espejo comunicacional de lo que va pasando en la cocina de muchos hogares.

Tal vez la lectura de estos acontecimientos barriales nos parezca compleja de medir, de cuantificar y de etiquetar y a quién(es) se comunica qué cosas, pero estas lecturas complejas de realidades difíciles, no son menos intrincadas que la de los miembros de La Libertada Avanza, que en boca de una de sus diputadas expresa “Es indispensable que #ApruebenLaLeyBasesYa. Quedó claro quienes no quieren ceder a lo que el pueblo ha elegido democráticamente y, advierto que, no están jodiendo al gobierno sino a cada familia que sigue soportando las consecuencias de por lo menos los últimos 20 años. Dejen de tener de rehenes a los argentinos por el capricho de sostener políticas que arruinaron al país” (Celeste Ponce – diputada por LLA de Córdoba).

Nos podemos preguntar de cuántos modos es posible leer la realidad que vamos viviendo y sin dudas, no encontraremos nunca una única respuesta ya que, no todos los espejos nos satisfacen, no todo lo que vemos es lo deseado, ni todo lo que se comunica – en infinidad de vías y medios – es un reflejo que revele algo que nos resulte propositivo y fuera del sufrimiento y padecimiento diario.

La comunicación y nuestro acceso y elección por ella, en todos los casos que queramos ver, siempre es un acto de nuestro deseo y de nuestra voluntad. Este dato es obvio pero necesario en su repetición. Quienes participamos de las asambleas barriales ejercemos un modo de comunicación, un modo de entusiasmarse y ser de entusiasmo, con vecinas y vecinos en un tiempo donde, la política partidaria queda desvalorizada, y simulando ser un mal necesario para ejercer cualquier tipo de gobierno. Es estratégico rescatar el valor político de la comunicación participativa y horizontal que, por momentos parece estancarse pero, en todos los casos, siempre avanza hacia un punto insospechado, novedoso donde solo se pueden obtener resultados colectivos.

La editorial del programa citado conducido por Silvio A. Mattar y Aixa, su hija, programa que discurre sobre la actualidad desde la mirada de la filosofía se pregunta: ¿Es como dicen algunos, que el pueblo tiene el gobierno que se merece?, o ¿es como dicen otros, que es tan maniquea y distorsionante la realidad que a través de los medios instalan el gobierno que quieren? ¿Somos víctimas o victimarios? ¿Causa o efecto? ¿Somos origen o consecuencia?

Complejo saberlo en verdad, pero los espejos donde la realidad se nos revela son múltiples y variados y hay que hacer el ejercicio cotidiano y necesario de estar y habitar, esos espacios que nos construyen, que nos amigan con la vida, no solo propia, sino con las personas que nos rodean y que al igual que ud y yo, votan y deciden. Es tiempo de seguir bregando por una comunicación que entusiasme, que atraiga, que conforme narrativas esperanzadoras frente a un proyecto que promete que, luego de 35 años de sufrimiento y padecimiento seremos como tales o cuales. Un presente continuo que no puede tener esperanza, ya que no se plantea un futuro para terminar con el padecimiento actual.

* Licenciado en Comunicación. Pastor Iglesia Evangélica Metodista Argentina. Presidente WACC América Latina. Director ejecutivo ALC NOTICIAS

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