Por el aniversario del fusilamiento policial del joven músico de Martín Coronado, familiares y amigos estrenan hoy un corto y convocan a una caravana para el fin de semana. “Si no hubiéramos salido a reclamar, esto hubiera quedado en un cajón”, dice su madre.

Redacción Canal Abierto | El 19 de mayo de 2019, Diego Cagliero viajaba con otros siete amigos en una Fiat Ducato. A la altura de Márquez y Campo de Mayo, en el partido de Tres de Febrero, varios patrulleros los rodearon, y cuando la camioneta se detuvo, los policías dispararon sobre ellos. Diego, de 30 años en ese momento, músico, cantante, compositor, murguero, vecino de Martín Coronado, ni siquiera alcanzó a bajar del vehículo: una bala dio en su cuerpo y murió en el acto. Mauro Tedesco fue herido de gravedad.

Hoy y el próximo fin de semana, familiares y amigos, vecinos y compañeros de Diego realizarán una serie de actividades de homenaje y memoria, de reclamo a la Justicia para que avance en el camino hacia el juicio, y contra la violencia institucional y el gatillo fácil.

Eterno 19

La primera de las iniciativas se dará esta tarde, a partir de las 19, con la presentación del corto documental “Eterno 19”, que se emitirá las páginas de facebook y youtube del Centro Cultural Diego Cagliero

Es un proyecto del Centro de Acción Cultural, generado desde la familia de Diego, con guión de su hermana mayor y cámaras y edición de sus primas, “para mostrarlo desde otra perspectiva, como hijo, como hermano, como padre, todo lo que el generó a través de su corta vida”, cuenta a Canal Abierto su madre, Adriana García.

La caravana

El sábado 22/05, a las tres de la tarde partirá una caravana -que fue convocada en autos, bicicletas o con distanciamiento social-, desde Juan José de Urquiza y Avenida General San Martín, hasta el “Anfiteatro Diego Cagliero”, ubicado en la plazoleta frente a la estación, donde Diego realizó varias presentaciones con su grupo y participo de distintas actividades.

“Hicimos muchas intervenciones artísticas ahí, es un lugar emblemático para la juventud de Martin Coronado”, cuenta Adriana.

Luego, se realizará un breve acto de cierre para visibilizar el reclamo en cercanías de la sede del gobierno municipal de Tres de Febrero.

La causa

Rodrigo César Ezequiel Castán, de 27 años, es el policía bonaerense que vació toda la carga de su arma sobre la camioneta. Una de sus balas es la que impactó en el cuerpo de Diego. Está detenido con prisión preventiva a la espera del juicio, imputado por homicidio calificado agravado por el uso de arma de fuego, en el caso de Cagliero, y por tentativa de homicidio de las otras siete personas.

Además, el subinspector Sergio Darío Montenegro, de 34 años, está imputado por tentativa de homicidio de Mauro Tedesco.

Hasta aquí, el curso del proceso judicial sufrió varias demoras, trabas y postergaciones, agravadas en los últimos meses por la pandemia.

Dice la mamá de Diego: “Si no hubiéramos salido a reclamar esto hubiera quedado en un cajón. Con el paso del tiempo se fue sabiendo que la policía lo primero que hizo fue meterse en la escena donde sucedió el asesinato, ingresaron un montón de veces a la camioneta, las cámaras del municipio de Tres de Febrero oportunamente dejaron de funcionar en un momento nodal para la causa. La familia junto con el abogado empezamos a buscar otras cámaras y así fue que encontramos grabaciones que dan prueba del accionar policial”.

“Nosotros habíamos pedido que todos fueran separados de sus cargos, eso nos costó muchísimo. Esas desprolijidades llevan a que las familias de las victimas volvamos a ser vulneradas en nuestros derechos”, agrega.

Según se supo luego de los hechos gracias a la investigación, los jóvenes habían tenido un altercado en un supermercado en el que algunos de ellos quisieron llevarse mercadería sin pagar. El encargado de seguridad dio aviso a la policía local, que minutos después montó un operativo. Los agentes que dispararon contra la camioneta, dijeron que se estaban defendiendo de una supuesta agresión. Sin embargo, los únicos disparos y las únicas armas en el lugar eran de los integrantes de la fuerza que, más tarde, intentaron fraguar la escena del propio crimen para excusarse en un inexistente enfrentamiento con delincuentes.

Venían del cementerio de despedir a un amigo, iban a buscar instrumentos para hacer música en su honor, y se desplazaban cantando, por lo que no advirtieron la persecución policial.

“La gran movilización que hicieron los amigos y las personas que conocían a Diego, que no podíamos creer todas las cosas que se decían desde el gobierno distrital, tuvimos que salir a limpiar esto que ensuciaron de manera brutal y con un cinismo terrible. Es un trabajo que todas las familias tienen que hacer, pero también la Justicia trabaja sobre el preconcepto de que los jóvenes que mueren a manos de la policía no tienen a nadie que los respalde, y nosotros dimos prueba de que eso no es así, que vamos a seguir sosteniendo la figura de Diego, que cantaba las cosas que veía en su lugar, y que esas cosas que cantaba fueron las que se vivieron y se viven”, destaca la mujer.

“Las familias con las que nos estamos relacionando, que tienen que ver con desapariciones forzadas, asesinatos, víctimas de gatillo fácil, causas armadas, son familias que son muy despreciadas por el Estado, y sufren además de la pérdida de su ser querido una revictimización a partir de todas las instancias que hay que atravesar para alcanzar justicia”, completa.

“Valenzuela actúa con mucho cinismo, hace muy poco recibió a Patricia Bullrich en Tres de Febrero, dedicándole un tiempo extenso, y eso marca cual es el perfil que él antepone. Pero no necesitamos nada de él, nunca hizo nada para que el caso de Diego fuera un tema de agenda pública en el distrito”, lamenta finalmente la madre de Diego Cagliero.

Fuente: Canal Abierto

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