El entrenador del Matador comandó el grupo de Infantiles del Xeneize y dirigió en todas las categorías del fútbol local. Este miércoles, su Tigre dejó afuera a River en el Monumental y es semifinalista de la Copa de la Liga.

Tigre está en boca de todos. Eliminó en el Estadio Monumental a River, uno de los principales candidatos, y se metió en las semifinales de la Copa de la Liga para encender la ilusión incontrolable de sus hinchas en la zona norte del Conurbano.

Y en el club de Victoria hay una indiscutible comunión con el reconocimiento de quien, consideran, es el gran responsable de este momento histórico que vive la institución tras el ascenso reciente a Primera División: Diego Martínez, el técnico detrás de un Matador que gana y cosecha elogios por su juego.

Y tras el duelo en el Monumental, también destacó que sus jugadores se pusieran el overol para conseguir el objetivo, algo que para él, «también es jugar bien». Al respecto, manifestó: «Uno tiene un gusto, una idea de sentir el juego, pero tiene que tener sentido común, saber a quien enfrenta. La realidad es que River es mejor equipo que Tigre colectivamente e individualmente, hace diez años que es de los mejores del país y Sudamérica, en ese mano a mano, si queríamos tener tenencias muy largas, no íbamos a poder llevarlo adelante».

El DT del equipo de Victoria dirigió en todas las categorías del fútbol argentino.

Y agregó: «uno tiene intenciones, pero esto es jugar bien también, no solamente llevar adelante lo que uno siente. Cuando vi a los jugadores trabajar para defender el resultado es igual de emocionante que cuando hacen esas transiciones rápidas. No nos encasillamos, nos gusta tener la pelota, pero sabíamos que teníamos que adaptar nuestra idea, ser competitivos y obtener el resultado que logramos».

Ahora, al Matador le espera enfrentar a Argentinos Juniors en semifinales. El duelo será el domingo en el Tomás Adolfo Ducó, la cancha de Huracán, a las 16. Al estadio podrán ir hinchas de ambos equipos y, al igual que en los cuartos, habrá penales en caso de igualdad en los 90 minutos. El ganador chocará en la final contra el vencedor de dos grandes: Boca o Racing.

La historia de sacrificio del técnico de este sorprendente Tigre

Después de una carrera como futbolista (jugaba de mediocampista por izquierda) que lo tuvo retirándose en 2011 en Estudiantes de Caseros tras vestir camisetas de clubes de Argentina, Colombia, Guatemala y Grecia; Diego Martínez inició su camino como entrenador.

Rápidamente participó de un proyecto del Barcelona en Argentina, reclutando jugadores en el club Luján. Entre los grandes recuerdos de aquella experiencia tiene una foto con Lionel Messi que se tomó en una visita al predio de La Masía en el club catalán.

El entrenador, junto a Lionel Messi en una visita al predio La Masía del club Barcelona.

Esa iniciativa estaba a cargo de Jorge «Coqui» Raffo, quien terminó siendo manager de inferiores de Boca y lo llevó con él. Así, Martínez pasó a comandar un grupo de Infantiles entre los que había muchos chicos que luego llegaron a la Primera del Xeneize, como Valentín Barco, una de las «joyitas» de la institución en los últimos tiempos.

Si bien el técnico pensaba que «en un club que te da todo», manifestó sus deseos de «salir de la zona de confort» y dirigir una Primera División. Así llegó a Ituzaingó, de la Primera D, en 2015. «Estando en la pre-novena de Boca y en el fútbol infantil, muchos compañeros me decían que estaba loco y que era demasiado arriesgado. Boca te da todo lo que necesitas en el día a día, en la capacitación y en la exigencia», recordó.

Estuvo un año en el Verde y se fue a a Cañuelas, club de Primera C, donde dirigió hasta 2017, cuando llegó a Comunicaciones, de la Primera B. De ahí vuelta a la D con Midland y de nuevo en la tercera categoría con Estudiantes de Caseros, el club donde había dejado de jugar.

Diego Martínez en su etapa al frente de las Infantiles de Boca.

Al «Pincha» lo llevó hasta la actual Primera Nacional y lo hizo jugar una semifinal de Copa Argentina, venciendo en el camino a varios equipos de la máxima categoría. Por el buen fútbol que jugaba su equipo, el nombre de Diego Martínez empezó a sonar fuerte en distintos equipos de la A y fue Godoy Cruz quien terminó contratándolo en 2020.

Sólo dirigió nueve partidos en el club de Mendoza para luego llegar a Tigre con un importante desafío: devolverlo a Primera División. Tras un camino arduo y difícil, terminó venciendo en la final por el ascenso a Barracas Central y consagrándose. «Es un torneo durísimo, el fútbol argentino debe estar entre los más competitivos del mundo. Éste es un equipo de hombres que, más allá de no obtener resultados, el compromiso con nosotros era muy fuerte», dijo tras el triunfo en el estadio de Banfield.

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