Cuando la ciudadanía pide honestidad en la clase política, parece un pedido imposible de cumplir ya que, en campaña, anuncian una línea de gestión, pero, cuando llegan al poder caminan en el sentido contrario.

Alfonsín fue más inepto que deshonesto, lo que le llevó a incumplir que con la democracia se come, se cura y se educa. Cumplió en llevar a juicio a los jefes de ERP y Montoneros y a los integrantes de las tres Juntas Militares pese a que su propio partido era un nudo de traiciones. En la sedición de Semana Santa, prometió no negociar y fue a Campo de Mayo a capitular de espalda a la gente.

Listar las mentiras de Menem, podría demandar un escrito kilométrico. A punto tal que, a poco de asumir, él mismo dijo que si contaba lo que pensaba hacer no lo hubiese votado nadie. Pactó con la llamada oligarquía y entregó la economía a Bunge y Born, se hizo lacayo de Bush y llevó tropas a una guerra en medio oriente. Lejos del salariazo prometido y la revolución productiva, extranjerizó grandes industrias y destruyó las pequeñas con importación salvaje. Levantó líneas de tren que jamás se recuperaron. ¿El peronismo? Bien, gracias. Continuaron votándolo y aplaudiendo todo lo que pudieron incluso; los gobernadores, entre ellos; Kirchner.

¿Quieren seguir o ya se sienten los suficientemente frustrados?

De la rúa, parecido a Alfonsín fue más inepto que mentiroso y que decir de Duhalde, aunque este nunca ganó una elección y llegó por un golpe de estado.

Los “pibes para la revolución” pueden creer que la postura a favor de los DDHH declamados en el kirchnerato se trata de algo genuino. Pero solo hay que revisar la historia de Néstor, abrazado a los militares en su provincia y reconocer que no se sabe que haya activado reclamos en tiempos de la dictadura.

Cristina llegó al gobierno sin propuestas ni promesas a las cuales traicionar. Si recordamos su primera campaña, solo se exhibían carteles con su imagen y la palabra gigante CRISTINA. Ninguna promesa, ninguna propuesta. Nada miente quien nada promete. La gente, peronista o no, le entregó un cheque en blanco para que hiciera lo que quisiera.

Y lo hizo.

Dos mandatos sobraron para mostrarse y cavar la grieta. Su gestión no permite neutrales, la quieren o la odian y quienes se oponen se exponen a todo tipo de represión; persecución ideológica, patoterismo y desprecio para los “enemigos” (así los califican ellos) y desde luego; negocios de todo tipo para los adherentes.

Y un día llegó Macri, quien se mostraba como el polo opuesto pero que hizo casi lo mismo, instalando el “kirchnerismo de buenos modales” (Espert dixit). No le alcanzó para repetir, pero acumuló 41% de las voluntades, lo que prueba que al pueblo le gusta que le mientan.

El que ganó, en los papeles fue Alberto Fernández. Un hombre que estuvo 8 años diciendo que Cristina era una ladrona, prepotente y con conductas mafiosas. Una semana antes de ser ungido como candidato, decía que CFK debía dar cuentas en la justicia de sus conocidas y probadas maniobras ilegales. Pero fue el elegido por la señora, por razones que muchos sabemos y que el tiempo demostrará y le alcanzó con promesas vacías: “Te vamos a llenar la heladera”, “Vuelve el asado” “Terminaremos con la grieta”.

En 7 meses se consagró como el peor gobierno de la historia argentina, confinó a la población y devaluó y empobreció a millones y también destiló el modo prepotente y machirulo.

Los no peronistas que lo votaron, para castigar a Macri o porque creyeron esas promesas, ahora se sienten indignados porque volvieron prácticas como;

  • Atropellamiento de la Justicia
  • Violación de la constitución
  • Violencia contra el campo
  • Designación de funcionarios sin formación ni capacidad
  • Alianzas insólitas con países sin historia ni futuro con Argentina.
  • Persecución y mordaza a la prensa
  • Prepotencia y patoterismo

Al peronista, nada hay que reclamarle y él nada reclamará porque poco le importa que le mientan. Justifican todo lo que haga un gobierno peronista desde 1946 en adelante y hasta absurdos como “soberanía alimentaria” sirve como argumento.

CFK es víctima de lawfare, aunque no saben ni que es.

Pero para el resto, ¿en que mintió Cristina durante los últimos 5 años? O si prefieren más, ¿durante la campaña electoral? ¿Cuándo dijo la actual Vice, que iba a comportarse en forma diferente a lo que hizo en 2 mandatos?

Cristina fue honesta. Todos sabían que, si volvía, iba a buscar la IMPUNIDAD DE MANDADA, violentando a la justicia para zafar ella y el ejército de corruptos que compuso su gobierno. Nunca dijo que pensaba cerrar la grieta o que respetaría la división de poderes. Mostró la hilacha hasta en el día de la asunción de mando, dándole un correctivo público a Alberto Fernández que, con cabeza gacha, asentía en medio de una de las conocidas explosiones de ira cristinista.

CFK se expuso honestamente y no mintió como es y cómo será y nunca pudo o quiso mostrarse arrepentida. Si alguien votó Fernández – Fernández esperando otra cosa, es como si esa persona saltara dentro de un volcán, esperando caer en agua tibia. No es culpa de Cristina que alguien pensara así; ella es como es y sus fanáticos también.

Ahora no hay reclamo.

Dr. José Vázquez

Unión de Radios 88.9

Nota de la Redacción: José Vázquez es Abogado, Periodista, Docente universitario y Empresario. Radicado en Tres de Febrero. Conduce el magazine (lun a vie 18:00) “Más Que Palabras” en 88.9 y con trayectoria en Radio Splendid, Argentina, Cooperativa, Belgrano, Canal 26 y medios gráficos.

Whatsapp 1540726372, twitter @PepeVAZQUEZMQP y @MQPonline

Por

Un comentario en «Cristina Fernández de Kirchner; la más honesta»
  1. Coincido plenamente con el editorial. Fundamentalmente coincido con que en esta elección no engañó a nadie. En la primera, con su silencio y falta de propuestas puede hasta entenderse que la votaran -tal vez comprando el relato kirchnerista- pero ahora …. nadie puede decir que no sabía lo que votaba. 8 años fueron muestra más que suficiente. Yo no me trago esa de que votaron pensando que el ungido sería quien impusiera impronta al nuevo gobierno.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat