“No ataqué a un árbitro negro de Haití o de Colombia”, dijo el entrenador argentino, quien rechazó las acusaciones de racismo.

Ricardo Caruso Lombardi, entrenador de Miramar Misiones, confirmó que puso “la renuncia a disposición” de los directivos del club, y aclaró que no quiere “que tengan problemas”. “La comisión se porta demasiado bien, es un club muy sano que está haciendo lo imposible para salir adelante. Lamentablemente este hecho los puede perjudicar”, reconoció en diálogo con el programa Esquina peligrosa de Radio Universal.

“Siento esa incomodidad de que no me tratan bien. No me gustan los dichos de los cuartos árbitros y los jueces por cómo me tratan. Da la sensación de que soy un enemigo de ellos, no un compañero de trabajo. Por más que sea de otra nacionalidad, trabajo y soy un ser humano, pero veo que a veces no te dejan”, lamentó el director técnico de 62 años.

Caruso Lombardi dijo haber hablado “como media hora” en la tarde del martes con el árbitro Javier Feres, con quien se disculpó por haberle dicho “negro de mierda”, y explicó que fue expulsado tras protestar una jugada “por decir que no fue ni foul”. “Me saltó la cadena porque nos hicieron dos goles en dos minutos y porque me echó, y le grité lo que todos vieron”, señaló, y opinó que “con el tema del racismo que están haciendo, están equivocándose”.

“No ataqué a un árbitro negro de Haití o de Colombia”

“Yo me equivoqué en lo que dije, pero está todo el mundo hablando de racismo y yo no ataqué a la gente de piel morena. Como digo ‘forro de mierda’ o ‘boludo de mierda’, le dije ‘negro de mierda’, pero soy así en todo. No ataqué a un árbitro negro de Haití o de Colombia. Lo dije porque es costumbre mía hablar de esa manera”, sostuvo. “En mi puta vida tuve problemas con ese tema del racismo. Mezclan todo para ensuciarme”, lamentó.

“Con ese criterio tienen que multar a todos los que me gritan ‘gordo vendehumo’. ¿Por qué dejan que me griten ‘gordo vendehumo’? Tengo micrófonos alrededor mío, ¿y alrededor de los demás no hay nada? A mí me puede denigrar todo el mundo y yo me tengo que callar la boca”, agregó Caruso Lombardi, quien cree que lo están “persiguiendo” y considera “lógico” que “en algún momento explote”. “Yo soy así y no voy a cambiar con la edad que tengo”, indicó.

“Bajo ningún concepto quise atacar a una persona de piel. Eso es un invento que están poniendo para castigarme y dejarme fuera de foco, o porque no les gustó que hablé tan fuerte después de los partidos contra Nacional y contra River, porque nadie habla. Y, como hablé, por ahí al sistema no le sirve. Y como al sistema no le sirve, me quieren castigar”, afirmó.

“No saben cómo hacer para sacarme de encima”

“Antes de que me castiguen y perjudiquen al club, prefiero irme. ¿A qué me voy a quedar? Fue lo que les dije a los dirigentes. Si me suspenden, no puedo dirigir con un radar o desde arriba de un árbol. Antes de perjudicar al equipo, les dije a los dirigentes que me voy sin ningún tipo de problemas. Tienen mi renuncia”, agregó. “Les di la posibilidad a los dirigentes para que decidan porque no quiero perjudicar a los dirigentes ni a los jugadores”, expresó.

“Están inventando lo del racismo para ver si me pueden sancionar más, y viene como anillo al dedo. Si meten esa excusa, tienen para sacarme del medio, y por ahí yo molesto porque soy un tipo que dice muchas verdades. Y no conviene tener a un tipo que diga muchas verdades. Por ahí me están buscando por ese lado. No saben cómo hacer para sacarme de encima porque soy un tipo que no tiene filtro, y a mucha gente no le conviene”, concluyó.

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