La Provincia ya está en default y no podrá afrontar la deuda en dólares tomada en la era Cambiemos

Como Mauricio Macri en la Nación, María Eugenia Vidal también dejará una Provincia en default. Es que, bajo su gestión, la deuda pública creció en dólares un 447% y ya es seis veces mayor que la que dejó su antecesor, Daniel Scioli. Pero no termina ahí: producto de las sucesivas devaluaciones, el stock y los intereses se multiplicaron exponencialmente a tal punto que el endeudamiento autorizado para este año ya no alcanza para hacer frente a los compromisos asumidos. Gracias a Cambiemos, cada bonaerense pasó de deber 7328 pesos a 38.442 pesos.

Los datos surgen del informe “La pesada herencia de Cambiemos en la PBA” elaborado por el Instituto para el Desarrollo Económico y Social de Buenos Aires (IDESBA), que depende de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), que repasa con detalles el crecimiento de la deuda solicitada por Vidal en estos cuatro años y advierte cómo sus decisiones condicionarán al próximo gobernador.

Los números revelan un escenario complicado. De acuerdo al estudio, la deuda pública en pesos creció un 447% entre diciembre de 2015 y agosto de 2019.  “En 2016 aumentó un 60,8%, al pasar de $122.085 millones a $196.294 millones, y en 2017 un 29,7%, alcanzando $254.532 millones. En 2018 el stock de deuda bonaerense ascendió a $474.431 millones, cerrando el tercer año de gobierno con un crecimiento interanual de la deuda pública record del 86,4%. Y en los primeros ocho meses de 2019, el stock de deuda subió un 40,7% más en relación al cierre de 2018”, describió IDESBA. Esto hizo que la deuda per cápita pase de $7.328 a $38.442 en igual período, “una variación del 424,6%, que significa que un 80,9% de la deuda actual por bonaerense se generó en los tres años y medio de gobierno de Vidal”.

Hay dos características que sobresalen del análisis de la deuda provincial: por un lado el mayor crecimiento del endeudamiento externo con relación al interno. En el mandato de Vidal la deuda externa creció un 80,8% y superó incluso a la de la Nación que alcanzó al 70,4%. La otra nota distintiva es el acortamiento de los plazos, que para marzo de 2019 es en promedio de 3,5 años. Entonces, la administración provincial optó por tomar deuda valuada en moneda extranjera y de vencimiento a corto y mediano plazo.

El aumento de la deuda en moneda extranjera combinado con la crisis cambiaria fueron un cóctel explosivo para la Provincia que vio incrementarse de manera notable el stock de deuda, además de los intereses. A tal punto que el endeudamiento autorizado para 2019 “no alcanzará para hacer frente al pago de los compromisos adquiridos por la deuda previa”.

De acuerdo a las estimaciones del informe de la CTA, la corrida cambiaria de 2018 que llevó la cotización del dólar de $19 a $40 incrementó la deuda pública bonaerense en más de $190.000 millones, mientras que la devaluación posterior a las PASO del 11 de agosto significó un aumento de $161.432 millones.

El problema es que los recursos que ingresan por endeudamiento no alcanzan para cubrir el costo del endeudamiento previo, es decir, las amortizaciones e intereses. Por lo tanto, la Provincia debe compensar ese faltante con recursos destinados a otras áreas como educación y salud. “Durante 2016 y 2019 el dinero destinado a la amortización de deuda (mayormente de mediano y corto plazo) y sus intereses superarán los $347.925 millones, mientras que la deuda tomada en igual período aproximará $298.287 millones. Esto significa que bajo la gestión de María Eugenia Vidal se destinará más de un 16,6% de recursos al pago de deuda y sus intereses en relación al dinero que ingresará por el endeudamiento”, sostienen desde la CTA y advierten que en los próximos 4 años habrá que afrontar $546.856 millones por vencimientos de deuda, lo que condicionará seriamente al próximo gobernador.

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