Por Ricardo Tejerina

¿Cuáles son los debates del nuevo paradigma de ciudades? ¿Realidad o espejismo de desarrollo local? Tres de Febrero y su posibilidad de 20 años de progreso.

El viernes y sábado último, La Usina Social y el CEMUPRO, Centro de Estudios Municipales y Provinciales, organizaron conjuntamente el “Encuentro Nacional de Ciudades”, a través de una modalidad virtual. Un panel internacional de más de 30 expositores, divididos en 3 comisiones diferentes, abordaron los distintos tópicos que componen la agenda presente y futura de las ciudades emergentes. Impulsado por el Partido Socialista de Tres de Febrero y acompañado por TIVE – Tiempo de Vecinos, tuve la responsabilidad de representar a mi distrito y efectuar un aporte para la construcción de ciudades amigables e inteligentes desde una perspectiva transversalizada por la mirada sociocultural. Lo hice en la comisión número dos, coordinada por la ingeniera ambiental Cecilia Mijich, y allí intenté trazar las relaciones que existen entre la utopía de alcanzar el ideal de ciudad y las características que éstas deben reunir para satisfacer plenamente a sus moradores. Decía Galeano citando a Aguirre, que la utopía (que está en el horizonte) sirve para impulsarnos a caminar, siempre. Por ello, el camino a recorrer de esas nuevas ciudades inclusivas, diversas y democráticas, transcurre por los parajes de la creatividad, la innovación, el estímulo a la ciencia, la educación, las artes, la tecnología, el compromiso ambiental en serio, el desarrollo urbano equilibrado, la seguridad pública, la equidad tributaria y el ejemplo y austeridad de sus gobernantes y funcionarios. Para que el desarrollo local no sea un mero espejismo, todas estas acciones deben estar medularmente planificadas y formar parte de un acuerdo político interpartidario que garantice 20 años de crecimiento y el sostenimiento de las líneas fundamentales del proyecto de ciudad, independientemente del signo o color político del gobierno local.

Las ciudades inteligentes trascienden a sus gobiernos, porque son ciudades con ciudadanos empoderados, que han decidido de antemano su destino. Mi territorio, Tres de Febrero y sus 15 localidades, que se extienden desde el límite con CABA hasta el norte cruzando la Ruta 8, tiene la gran posibilidad de entrar en la rueda virtuosa del desarrollo local amigable e inteligente. Los más de 350 mil habitantes del distrito merecen una oportunidad que, por cierto, hoy está más a la mano de todos y cada uno, y sólo depende de un despertar de conciencia que anime a dejar definitivamente atrás el pasado de vieja política y apoyar las expectativas en nuevos liderazgos sanos y reformadores, que de hecho ya están germinando en la propia sociedad y provienen de diferentes planos como el social, cultural, educativo, emprendedor y la juventud; todos con el firme objetivo de transformar la realidad distrital y la vida cotidiana de los vecinos de a pie. Nuevas respuestas para viejos problemas, es la clave. La contracara de gobiernos soberbios y ajustadores, que sobreviven a impuestazos y recetas que siempre sacrifican el consumo y el bien común para satisfacer las propias burocracias, es el empoderamiento de las futuras generaciones que construirán de abajo hacia arriba otro modelo de organización social compatible con el que las nuevas ciudades requieren para una convivencia realizadora y plena.

*El autor es escritor, licenciado en Gestión del Arte y la Cultura (UNTREF) y ex subsecretario de Cultura municipal.

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