La extensión del aislamiento hasta el 20 de septiembre. Tensión política y camas separadas. Living la vida loca en el conurbano: Tres de Febrero, el lugar donde todo da lo mismo.

El aislamiento social, la cuarentena o las medidas de restricción de la movilidad y circulación libre de personas, continuarán en lo formal hasta el domingo 20 de septiembre. El anuncio presidencial se realizó desde la soledad de Olivos, fue grabado, estuvo exento de preguntas y se produjo casi en simultáneo con la difusión de un nuevo pico de contagios que se ubicó por encima de los 11 mil infectados en un solo día en todo el país y que ya totalizan una cifra que superó los 400 mil.

En tanto, la política local vive su propia aventura, embarcada en el debate de la reforma judicial. Por primera vez sin la foto única de los tres líderes más importantes del país: Fernández, Kicillof y Larreta, la urgencia sanitaria se rindió ante la inocultable tensión política que llevó a los tres mandatarios al “distanciamiento visual”.

Lejos del amor y en camas separadas transcurre hoy la vida de los referentes de la Nación, la provincia y la ciudad. En tanto, el conurbano baila rock and roll en la cubierta del Titanic. Con cumplimiento casi nulo o incumplimiento serial y consentido de la cuarentena, el AMBA ha decidido la autodeterminación protocolizada.

En Tres de Febrero esta realidad es una constante desde hace bastante tiempo atrás. Sin controles y con un Estado municipal permisivo, el distrito se estacionó en el pelotón de los municipios con mayor cantidad de contagios y allí parece haber encontrado una curiosa y peligrosa zona de confort, mientras su política local también aprovecha para sancionar el estacionamiento medido digital, trasladar el alumbrado público de la boleta municipal a la factura de Edenor, ignorar la emergencia cultural solicitada por artistas y centros culturales locales, o disminuir la prestación de servicios urbanos, al límite, incluso, de revelar al municipio en un estado muy precario de seguridad e higiene en sus 15 localidades.

No es de extrañar en una municipalidad en la que su intendente hizo días atrás una insólita comparación entre los valores democráticos y la compra de pan lactal en el “chino” o comercio de cercanía, equiparándolos, mientras se explayaba en una entrevista con el periodista Juan Amorín.

Sinceramente, lejos estoy de poder reconocer e interpretar la actualidad del jefe comunal local,
ésa que lo ha llevado a la materialización de desdorosas alianzas con sectores otrora ética y políticamente antagónicos o priorizar el poder de neto corte caudillista que enfáticamente le cuestionara a su veterano antecesor, Hugo Curto. Así las cosas, y con otra polémica en ciernes por la continuidad del Aeropuerto del Palomar, el ciudadano común y los vecinos de a pie viven sus cien años de soledad, aunque muy lejos del virtuosismo y el realismo mágico del genial Gabo.

*El autor es escritor, licenciado en Gestión del Arte y la Cultura (Untref) y ex subsecretario de
Cultura de Tres de Febrero

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