El Gobierno de Mauricio Macri conocía la ubicación del submarino ARA San Juan, al menos desde el 5 de diciembre de 2017, a solo 20 días de su desaparición. Así lo reveló ante la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia el contralmirante retirado Luis Enrique López Mazzeo, ex comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada. La posición la habría revelado el buque chileno Cabo de Hornos.

Cuando usted vea toda la documentación, se va a dar cuenta de que nosotros, cuando tuve que firmar el mensaje más doloroso en toda mi carrera que fue el cierre del caso SAR (por la búsqueda y rescate) teníamos detectada la posición del submarino y por eso habíamos coordinado con la Marina Británica el 5 de diciembre (de 2017) el pedido de un vehículo autónomo, porque sabíamos que podía estar únicamente en dos cañadones, que era lo que no podíamos verificar con todos los medios internacionales requeridos”, declaró Mazzeo.

Por algún motivo, ni los jefes de la Armada ni el Gobierno autorizaron la búsqueda en profundidad del objeto que había informado el buque Cabo de Hornos.

El capitán Enrique Balbi, vocero de la Armada en ese momento, descartó esa posibilidad y dijo en conferencia de prensa: “No hay mayores novedades”, sostuvo y agregó: “En estos momentos se encuentra inspeccionando ese objeto o alteración de fondo, que puede ser metálico o no metálico, que detectó hace unos días el buque oceanográfico Cabo de Hornos de la Armada de Chile y que se encuentra a 940 metros”. Pero le restó importancia por ser un objeto de solo 30 metros. Sin embargo, cuando fue hallado, casi un año más tarde, ese era su tamaño: 33 metros, por efectos de la presión.

El ex jefe de la Marina, el almirante Srur adujo que pidió autorización al entonces ministro de Defensa, Oscar Aguad y que este a su vez solicitó autorización a Cancillería. Srur y Mazzeo luego se contradicen y se achacan mutuamente la responsabilidad de haber frenado la búsqueda. Según Mazzeo, Srur nunca lo autorizó.

“En caso de confirmarse lo que dijo López Mazzeo ante el tribunal estamos frente a un escandalo sin precedentes”, sostuvo la abogada de los familiares de las víctimas, Valeria Carreras.

Durante su declaración indagatoria, realizada el 25 de noviembre de 2019 ante la jueza Yáñez, López Mazzeo dijo: “Nunca presencié mayor ignominia hacia la Armada, que la actitud cobarde y mentirosa de quien fuera su Jefe en aquellos momentos, así como la de algunos pocos que lo secundaron y de quienes -movidos por intereses personales- causaron la demora en el hallazgo del naufragio, ignorando y desprestigiando el trabajo profesional al que afanosamente se entregó el personal naval durante la búsqueda de sus camaradas naufragados. Se extendió en forma inaudita la agonía de los familiares y seres queridos, integrantes de la familia naval, a la que pertenezco junto con mi propia familia, al negarles, durante todo el tiempo en que veladamente se discontinuó con la búsqueda del ARA San Juan, el derecho a un duelo de sus seres queridos, muertos en acto de servicio”.

El buque ruso Yantar exploró también la zona. Sin embargo, la Marina Rusa mantuvo en reserva los resultados en la amplia zona que barrió y el propio Macri viajó a Moscú el 23 de enero de 2018 para mantener una reunión reservada con Putin. Dos meses después, el Yantar dejó de buscar al submarino.

Por su parte, la Armada Argentina aseguró todo el tiempo que ninguno de los “contactos” detectados por el Yantar o el Cabo de Hornos eran del ARA San Juan.

¿Por qué motivos el gobierno de Macri se tomó el trabajo de ocultar información y encubrir el hundimiento del submarino? ¿Por qué motivos se negó sistemáticamente a investigar un posible ataque externo? ¿Por qué razón los grandes medios vienen ocultando los pedidos de las querellas para que se considere esta última hipótesis?

 

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