La cena, con asado y ensalada cómo es obvio, transcurrió en una quinta del Gran Buenos Aires, entre dirigentes jóvenes e históricos del Frente de Todos, ninguno con cargos relevante. No había funcionarios ni intendentes, solo militantes del peronismo. El encuentro trajo a la memoria aquellas reuniones de Juan Carlos “Canca” Dante Gullo en su casa contando anécdotas pero siempre hablando de actualidad y de la búsqueda de unidad del peronismo.

En la reunión, un de los jóvenes dirigentes planteó su preocupación por lo que se viene en marzo. El gobernador Axel Kicillof deberá enviar el Presupuesto 2020 y hoy el Senado está manejado por Juntos por el Cambio. Si ellos mantienen la mayoría, el peronismo será extorsionado por Vidal y Juntos por el Cambio. La respuesta de uno de los presentes fue simple: el gobernador necesita un pícaro para destrabar la situación.

Allí rápidamente aparecieron varias anécdotas de Perón. La primera se refería a la detención el 12 de octubre de 1945 del coronel Perón y luego enviado a la isla Martín García, bajo control de la marina, Perón planificó su regreso rápido de la isla. La estrategia era  volver rápidamente para no estar en manos de los marinos. El domingo 14 un médico amigo, el capitán Ángel Mazza lo visitó y allí Perón le solicitó que lo ayude a salir pidiéndole el traslado al hospital Militar. Ese mismo día le entregó un par de cartas. Una de ellas fue para Eva Duarte donde le escribió que  “hoy he escrito a Farrell pidiéndole me acelere el retiro, en cuanto salgo nos casamos y nos iremos a cualquier parte a vivir tranquilos”.

Con la excusa que se “retiraba” de la política y que estaba enfermo, el capitán Mazza le pide al presidente Farrell que lo trasladen al hospital Militar. El martes 16, la Marina manda dos médicos para revisarlo pero Perón se opone y finalmente es trasladado. El 17 de octubre, a la madrugada, una pequeña lancha traslada al coronel al muelle de Puerto Nuevo y de ahí al hospital. Ese día se producirá el 17 de octubre y él hablará a la noche desde el balcón de la Casa Rosada. La historia había cambiado para siempre en la Argentina y todo comenzó con una jugada pícara de Perón de escribir una carta “falsa” a Evita y así poder salir de la isla donde hubiera sido asesinado por la marina.

Uno de los militantes más joven, contó la jugada pícara, inesperada de Cristina Kirchner de presentar un sábado por la mañana la fórmula de Alberto presidente y ella vicepresidenta. Mauricio Macri y la oposición quedaron nocaut, nunca pudieron recuperarse y el peronismo se unió detrás de la fórmula.

En la militancia del peronismo hay preocupación. La aprobación del presupuesto 2020 es clave para la gestión del gobernador. En la Cámara de Diputados hay mayoría pero en el Senado no. En la Cámara alta Juntos por el Cambio tiene 26 senadores y el Frente de Todos 20. En la oposición no todos son iguales, hay dirigentes del PRO, radicales del interior que responden a sus distritos y incluso algunos que vienen del peronismo.  “Hay que trabajar sobre ese bloque que no es tan monolítico como parece, pero el gobernador necesita un pícaro para esa tarea”, dice uno.

Otro de los presentes, que es parte de una agrupación del kirchnerismo duro, tuvo una respuesta rápida: Axel Kicillof necesita levantar el teléfono y pedirle que le de una mano Sergio Massa, el más pícaro de todos. Nadie de los presentes propuso otro nombre, más bien todos sonrieron con aprobación.

La respuesta de la jugada la tiene el gobernador.

Fuente: Info135.

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